DEFENSA BAILÓ A BROWN Y SE TRAJO UN MERECIDO TRIUNFO

Este es el Defensa que todos estábamos esperando. Ese que tan bien iba a jugar a la pelota. Ese que iba a lograr esa cosa tan simple como compleja de animarse a atacar. Todo eso que se prometió se cumplió y de una forma espectacular.

Porque lo que jugó ayer Defensa en el Lorenzo Arandilla por momentos rozó la perfección. Protagonizó el más entretenido de todos los monólogos durante los primeros 45 minutos, en donde literalmente fue el único equipo en la cancha. La ventaja de 2 a 0 con la cual se fue a los vestuarios pareció escasa en comparación con todas las jugadas de gol que supo tener en esa etapa inicial. Redujo a Brown a su más mínima expresión y lo obligó a recurrir a la violencia para poder detener a los de verde y amarillo. Eso cuando los podían agarrar, ya que también en velocidad Defensa lo derrotó. Sobre todo por el tan aceitado andarivel izquierdo en donde Camacho y Benítez hacen lo que quieren. De hecho, toda la tinta que se gastó en la previa elogiando a este club Tricolor que tan bien había hecho las cosas ante Independiente, pareció haberse desperdiciado impunemente debido a la inexpresividad que demostró ante el Halcón. Y si bien hubo una parte de culpa propia ya que ellos no supieron nunca adueñarse de la pelota y lastimar por las bandas como lo habían hecho la semana anterior, la principal razón por la que no se lucieron fue Defensa. Antes del primer gol, las principales llegadas fueron por remates de media distancia, generalmente ejecutadas por Gonzalo Bustamante. El enlace sabía que el pésimo estado del campo de juego iba a complicar al arquero Giordano en este tipo de disparos y por eso lo probó en más de una oportunidad. A tal punto que logró erigir en figura al portero local que supo sacar una gran cantidad de pelotas que tenían destino de gol. Hasta que llegó el primer tanto de Lucero y a partir de ahí la supremacía que no solamente se reflejó en las acciones de juego, sino que además en el resultado. Luego de un pase buscapié de Bustamante que llegó de la derecha, el delantero mendocino solo tuvo que empujarla a la red y así celebró su segunda conquista en lo que va del campeonato. Inmediatamente llegó el segundo tras un centro que el mismo Lucero no pudo conectar dejándosela servida a Aguilera cerca del punto de penal. El zaguero de Guaymayén no perdonó y con una voléa exquisita le reventó el arco a Giordano. Había justicia en el marcador. Con el inicio del complemento los de Varela intentaron meter el partido en el freezer, aunque de a ratos llegaban a las puertas del arco local. Sin el dinamismo del primer tiempo, pero con la paciencia que requería la situación. Es verdad que se empezó a sentir el cansancio físico y por eso se produjeron algunas variantes como la salida de Bustamante y Lucero. Con sus egresos se buscó reforzar la mitad de la cancha. No para refugiarse y darle la pelota al contrincante sino para tener más gente con quien tocar. Iba todo sobre rieles, hasta que llegó la jugada de la polémica mano del Cholito Benítez. Desde varios ángulos no se llegó a percibir intención en este accionar del lateral izquierdo, sin embargo Castro no dudó y cobró penal. Martín Fabbro, quien pasó de príncipe en Avellaneda a mendigo en Adrogué, lo cambió por gol y comenzó otro partido. O en realidad no tanto, ya que los muchachos de Cocca siguieron haciendo lo mismo que hacen siempre: jugar. Fue de esa manera que alejaron a Brown del arco de Pellegrino, más allá de que el arquero-capitán de Defensa tuvo que esforzarse para sacar alguna que otra jugada de peligro. De todas formas no hubo espacio para preocupaciones y el Halcón terminó el partido floreándose con un gol que colectivamente se codeó con la excelencia. Ese fue el mejor resumen de todo lo que hizo ayer el conjunto de Varela. Corrida de Camacho, desborde en velocidad de Benítez y fue Martínez quien terminó empujándola con alguna dificultad. Automáticamente finalizó el encuentro y se consumó este triunfazo por 3 a 1. Habrá que esperar para ilusionarse porque todavía quedan cuarenta fechas, pero este equipo tiene algo distinto. Luego se verá para qué está pero por ahora sólo se puede decir que al menos ante Brown, el Halcón cumplió su promesa. Esa promesa que había hecho de apostar a jugar al fútbol.

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