Según el Municipio, la mercadería era exhibida en una heladera a una temperatura mayor a la permitida.
El operativo se realizó el lunes a las 8.30 y se enmarcó en una serie de controles que hace el Municipio en estas épocas cuando comienzan los días de calor. Al llegar al mayorista, los inspectores se encontraron con que las heladeras de los fiambres estaban a una temperatura más alta que la exigida.
“Se trata de una heladera completa. Comprobamos que una de las heladeras de la fiambrería y una parte de la de los lácteos perdió la cadena de frío totalmente. Estaba con temperaturas que oscilaban entre los 13 y 16 grados”, dijo Gustavo Orlando, subsecretario de Fiscalización Externa, quien contó que se terminó secuestrando once pallets de comida, y que cada uno de ellos pesa entre 400 y 500 kilos.
“Es un estigma que vengo viendo o tratando de descubrir por qué pasa. Según la charla con las autoridades, la heladera donde estaban estos fiambres era la que se usaba para verduras. Como no tenían lugar pusieron la mercadería ahí, que por ser de verduras requiere otras temperaturas”, explicó Orlando.
Fallo
“Creo que a nivel de esta empresa y con las temperaturas que estamos viviendo la previsión tiene que ser de otra manera”, dijo el funcionario quien se lamentó por la cantidad de comida que deberá destruirse ya que es imposible donar el alimento a instituciones sociales porque al perder la cadena de frío puede provocar daños en la salud de los consumidores.
Cadena de frío
“El tema de la cadena de frío es sumamente importante, y es un tema sobre el cual el cliente debe prestar suma atención”, explicó el subsecretario, al tiempo que recordó que está disponible para denunciar situaciones sospechosas la línea gratuita municipal 147.
Respecto de las multas, comentó que lo definirá el juez de Faltas. “Hemos preparado un informe para que el Tribunal aplique una multa ejemplar por este tema”, dijo y adelantó que esperan un fallo ejemplar ya que fue una gran cantidad de comida la que se perdió.
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