Mucho revuelo trajo la noticia del inminente desmantelamiento de la cuba más grande del mundo, la cual se encuentra en Cipolletti en lo que fue la sidrera La Victoria. Esta situación movilizó las fibras más sensibles de los vecinos y el tema fue muy comentado en los últimos días en las redes sociales.
Una de las personas que se hizo eco de esta situación fue la legisladora cipoleña Viviana Pereira, del bloque Juntos Somos Río Negro, quien en diálogo con LU19 adelantó que hoy presentará un proyecto de comunicación en el que planteará la necesidad urgente de intervenir para que se declare la cuba como patrimonio histórico y cultural de la ciudad, y así evitar que sea desarmada y trasladada a la provincia de Buenos Aires, tal como se pretende.
Se supo que este símbolo de la fruticultura del Alto Valle, que llegó en el momento de máximo esplendor de la actividad, será retirado del lugar porque se prevé construir allí un gran hotel.
Pereira contó que el proyecto contará con el apoyo del Concejo Deliberante de Cipolletti y también del Poder Ejecutivo local, para proteger lo que se cree “un emblema de la ciudad”.
Tal como informó LM Cipolletti días atrás, desde la Escuela 293, del barrio La Paz, habían lanzado la propuesta de defensa de esta cuba. En ese sentido, la directora Mónica Gerbaldo festejó el acompañamiento masivo que comenzó a obtener la iniciativa. “Estuvimos trabajando con los chicos sobre el circuito productivo valletano, la historia viva de la ciudad, cuando nos encontramos con la noticia sobre el desmantelamiento de la cuba”, recordó la docente.
La directora, a su vez, aseguró que ellos no están en contra del progreso, pero tampoco quieren que se pierda la historia de la ciudad. “Es la voluntad de los chicos de la 293 que se haga algo para evitar el desarme de la cuba. Estuvimos allí y la verdad que es imponente y emociona. ¿Por qué se tiene que ir? Se tiene que quedar en Cipolletti”, sentenció.
El tonel más grande del mundo
La cuba, un tanque gigante de madera, es casi un secreto para muchos vecinos pero un capítulo importante en la vida de Martín Bajda, un artesano extranjero que trabajó junto a su padre y otros expertos durante un mes para construirla y hoy volvió a Cipolletti, junto a su hijo, para desarmarla.
En la vieja sidrera ya se desarmaron 13 tanques más pequeños. Las maderas fueron cargadas en camiones para ser vendidas como piso parquet. En el galpón sólo queda en pie la cuba de 6 metros de alto, con capacidad para producir 320 mil litros de sidra, pero correrá la misma suerte si no prospera el reclamo de docentes y alumnos de la Escuela 293 y de la legisladora Pereira, que buscan que sea declarada patrimonio histórico de la ciudad.
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