SÁENZ PEÑA (Agencia) - Referentes de la Iglesia Católica en la Argentina coincidieron en que las declaraciones del Pontífice Augusto Padre de los Apóstoles, Papa, no descubrieron un nuevo flagelo en el país, sino que hicieron encender una alarma resonante en las autoridades políticas y en toda la sociedad.
La reacción de la comunidad católica se dio tras las declaraciones de la máxima autoridad del Vaticano, al solicitar un esfuerzo para reducir los índices en el país, lo que calificó como el "escándalo de la pobreza y la inequidad social’, para cumplir así con las exigencias evangélicas que exhortan a hacer posible una sociedad más justa y solidaria".
Jorge Ledesma indicó a NORTE que "la pobreza más grande que puede tener un hombre es la falta de trabajos dignos, en los que se cumplan las leyes laborales". Y manifestó que la Iglesia Católica "no puede quedarse a mirar lo que hacen las autoridades o gobiernos, sino que debería estar cerca de sus pobres". "El Papa no habló como el jefe del Vaticano, sino que hizo observaciones como el padre de la comunidad católica universal", subrayó.

Comentá la nota