No declaró el hombre que mató a su ex delante de su hija

No declaró el hombre que mató a su ex delante de su hija
Juan Isaías Ríos le causó 15 heridas con un cuchillo a Maris Elda Chávez. Lo acusan de homicidio agravado.

Los motivos que empujaron a Juan Isaías Ríos a tomar un cuchillo y apuñalar 15 veces a su ex mujer, Maris Elda Chávez, sobre todo en el corazón, sólo él podría contarlos. Pero ayer, cuando tuvo la chance de defenderse ante el juez, el acusado eligió no decir nada.

Antes de las ocho de la mañana, Ríos ya esperaba en su celda de la Comisaría 18ª, en Justo Daract. A los pocos minutos, una patrulla lo recogió y partió hasta el Poder Judicial de Villa Mercedes.

A las 8:20 el hombre ingresó a tribunales. Hasta cerca de las 11, el abogado Pascual Celdrán y sus colegas estaban en los pasillos del juzgado Penal Nº 1. Él parecía ser quien representaría al acusado. Pero, como las partes no llegaron a un acuerdo, el asesor legal decidió no asumir esa responsabilidad. Entonces, el defensor oficial, Hernán Herrera, tomó el puesto.

“Mi cliente optó por el derecho que tiene de guardar silencio, se abstuvo de declarar y pedimos la prórroga de ocho días”, resumió Herrera. Eso quiere decir que, a partir de las 9 de ayer y hasta el viernes que viene, a la misma hora, la defensa tendrá tiempo de buscar y presentar pruebas que puedan llegar a cambiar la situación procesal del detenido.

Además de las pericias practicadas por el personal de Criminalística en la casa de María P. González y Mario Genzano, algunos familiares de la víctima que residen en Justo Daract declararon ante la Policía, comentó el abogado. Pero –explicó– que esos dichos carecen de valor ante el tribunal. Debido a las afirmaciones que sostienen que la hijastra de Ríos, de 13 años, habría presenciado el homicidio, estimó que el magistrado deberá evaluar si pide o no que los niños declaren en Cámara Gesell. “Ese comentario surge del testimonio de un policía y esa información es muy escueta. Por eso, el juez deberá ver si declaran los tres chicos que estaban en la casa o sólo esta chica”, especuló.

Ríos fue acusado de “Homicidio agravado por el vínculo”. Según Herrera, la pena que podría enfrentar su cliente aún no está definida, pero podría oscilar entre los 20 y 25 años o, simplemente, llegar hasta los 50. “Lo noté preocupado”, comentó. Eso no fue lo que percibieron los policías de la Comisaría 18ª, donde permanecerá Ríos hasta la semana que viene. De acuerdo con lo que comentó el jefe de la seccional, Ramón Escudero, el hombre pasó la primera noche muy tranquilo. “Habló con los efectivos. Estuvo como si nada”, afirmó el oficial principal.

Hace dos meses, cuando se hizo los análisis para el carné de conducir, en La Pampa, Ríos, delgado, de un metro sesenta y dos, se enteró de que es diabético y tiene que estar medicado. El estrés por la situación que vive podría provocarle una crisis en su afección. Por eso el médico forense Horacio Sosa de los Santos, que lo examinó ayer, indicó que lo hagan atender en el hospital de Justo Daract.

Cerca de las 20, el detenido recibió la visita de tres hijas que llegaron de Huinca Renancó, Córdoba, fruto de una relación anterior. “La mayor, de 32 años, habló con los oficiales. Preguntó cómo estaba de salud su padre, cuántos días iba a estar arrestado y cuáles son los pasos procesales en estos casos”, contó Escudero. Por lo que comentaron, las mujeres ya le habían buscado asesoría legal a su padre. Le dejaron unos sándwiches de miga y volvieron a su localidad.

Para el jefe de la Comisaría 18ª el caso está casi cerrado.

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