Según una psicóloga, puede interpretarse como una nueva etapa
Detalla que, desde el punto de vista psicológico y en términos generales, puede tratarse de comunicar un cambio real en la persona o bien, de generar la idea de que algo cambió.
"Desde el punto de vista humano, la imagen es lo primero que uno capta de la otra persona. Lo que uno muestra, transmite un mensaje acerca de quien soy, como estoy y cual es mi objetivo. Desde la mirada psicológica, la imagen cambia cuando quiero representar algo. Puede tratarse de un cambio de etapas ya sea vital o por algún suceso en particular", afirma.
Según sostiene, con una modificación en el aspecto físico se busca provocar en el otro la idea de que ya no se es el mismo. Sin embargo, insiste en que a veces no se trata de un cambio real, sino que se aparenta que tal sucedió.
"En ocasiones hay coherencia entre lo que se siente internamente y lo que se muestra. Pero, en otros casos no", especifica.
"Un cambio radical en la imagen también puede ser una expresión de deseo. Algo así como me siento mal interiormente pero busco un cambio externo para lucir mejor", advierte la profesional.
Autoridad y seriedad
Varela califica al bigote como "un rasgo físico muy contundente", dado que, desde el punto de vista visual, transmite muchas ideas y sensaciones.
Rigidez, autoridad, respeto, seriedad y madurez son algunas de las que puntualiza.
Según asevera, inconscientemente, las personas relacionan ese rasgo con la adultez, porque el crecimiento del vello en el rostro marca el traspaso de ser adolescente a ser una persona mayor.
Por último, la psicóloga expresa que, al afeitarse, un hombre puede obtener un aspecto más amable y sincero dado que es posible observar los gestos que el vello ocultaba.
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