El TEP decidió que no haya elecciones complementarias

POR 4 VOTOS A 1, RESOLVIO NO CONVOCAR A VOTAR EN LAS URNAS ANULADAS PARA NO «DESVIRTUAR» EL RESULTADO DEL 20 DE MARZO
En un fallo que se conoció mucho antes de lo previsto, apenas conocida la última resolución del STJ sobre la nulidad de 6 urnas, el Tribunal Electoral Provincial resolvió ayer no hacer lugar a la convocatoria a elecciones complementarias solicitada por la Alianza Transitoria Frente para la Victoria respecto de las mesas que han sido declaradas nulas en las elecciones del 20 de marzo del corriente año.

Votaron en este sentido el procurador general Jorge Miquelarena, el juez Carlos Tesi y los diputados Jorge Pitiot y Santiago Cárdenas, mientras que el voto en disidencia a favor de llamar a elecciones fue del presidente del STJ, Jorge Pfleger.

Los cuatro votos de la mayoría expresaron argumentos similares, al entender que con una nueva votación se desvirtuaría el resultado del 20 de marzo, respondiendo a una intención manifiesta de un sector político que objetó desde el vamos la legitimidad del proceso electoral. Si ahora se diera lugar al voto de unos dos mil electores, se los sometería a una fuerte presión, ya hasta se habla en uno de los votos de «compra de voluntades», razón por la cual se entiende que no se debe habilitar un «voto calificado» que vulnere la voluntad popular, por más ajustado que haya sido el resultado final.

Según el voto de Tesi, «una nueva convocatoria violenta el principio constitucional de igualdad, ya que se estarían ejerciendo nuevamente idénticos derechos, pero bajo otras circunstancias diferentes a las que se tuvo en mira al expresarse en su conjunto la voluntad del cuerpo electoral» y se opuso a que «la nulidad declarada de algunas urnas, desmerezca al conjunto de la voluntad ciudadana expresada en legítimos comicios».

SOSPECHAS

Tesi recordó que «desde la finalización del acto comicial hasta el presente, se ha pretendido empañar la realización del acto cívico tendiendo un manto de sospecha acerca de su legitimidad a través de las opiniones vertidas por uno de los contendientes mediante su divulgación -insistente- en los medios masivos de comunicación».

Y luego se pregunta «si los electores de dichas mesas fueran convocados nuevamente para emitir su voto, podrán sufragar en las mismas condiciones en que lo hicieron en la primera oportunidad, o en cambio, con los resultados a la vista por cierto ajustados, y la duda sembrada en todo este tiempo por una agrupación política lo harán fuertemente condicionados».

Tesi asegura que «de llamarse a una elección complementaria en las condiciones descriptas lesionaría abiertamente los principios constitucionales de igualdad y de razonabilidad» y afirma que «pretender, socavar la expresión de voluntad manifestada libremente por el pueblo de manera igualitaria y mayoritaria, a través de una nueva convocatoria en seis mesas anuladas en circunstancias como las apuntadas, contraría los fines perseguidos por la ley».

GRAN ELECTOR

En tanto Jorge Miquelarena expresa que «de un total de 1133 mesas, 6 fueron declaradas nulas: Ello muestra entonces que el porcentual que las mesas anuladas sobre el total de mesas se encuentra muy alejado del parámetro legal».

También explica que «el sistema electoral procura que los electores lleguen al comicio en similares condiciones en lo que hace a la situación y las circunstancias, al marco coyuntural que se presenta, todo para lograr que su elección sea auténtica y libre como expresión genuina de la soberanía popular», pero «los electores llamados al comicio complementario no están en igualdad situacional con aquéllos que participaron de la elección primigenia».

Señala que «conocen ya los resultados del escrutinio definitivo parcial de la elección para cada categoría y que además se han visto influidos e influenciados por estrategias políticas que han desplegado las diferentes agrupaciones, sumado a ello el hecho de que se polarizaría por completo la nueva elección entre aquéllos que mantienen expectativas de ser declarados triunfantes».

Y plantea que «no se me diga que el TEP se ha convertido en el gran elector; el gran elector ha sido el pueblo de Chubut, que en un altísimo porcentaje (más del 75% de los empadronados) ha votado con absoluta libertad el día 20 de marzo para elegir a aquellas autoridades que quiere los gobierne en los próximos cuatro años».

Para el procurador, «llamar a elecciones complementarias en las seis mesas que fueron anuladas, en el estado de cosas ya descripto, no haría más que desvirtuar la finalidad de la elección, del ejercicio de la expresión soberana del pueblo del Chubut el día del comicio general del 20 de marzo de 2011».

DEMAGOGIA

El voto del diputado Pitiot sostiene que «una nueva votación podría hacer variar el resultado de los comicios, en tanto la percepción de la realidad ha sido modificada de aquel momento a éste, con una agresiva difusión a nivel nacional respecto del desarrollo de las elecciones provinciales, lo cual sin dudarlo ejercerá una influencia a la que se encontrarían sometidos un grupo selecto de electores».

Asegura que modificar el resultado del 20 de marzo «es el fin perseguido por quienes exponen en la opinión pública que el llamado a complementarias es el único modo de sanear el proceso electoral», y asevera que «de modo alguno voy a prestar mi asentimiento, a los fines de generar un ámbito propicio para que un grupo selecto del electorado sea expuesto a un grado de vulnerabilidad e indefensión, ante quienes tienen enormes intereses en pugna».

Votar de nuevo daría «una enorme carga diferenciada del conjunto, lisa y llanamente un voto calificado, que manifiestamente vulnera el principio de igualdad» sostiene Pitiot, quien agrega que «cuestionar la legitimidad de una elección porque la diferencia que arroja los guarismos ha sido ajustado, es sin más, poner en crisis el sistema electoral».

Y concluye que «adoptar la decisión de llamar a complementarias roza sencillamente la demagogia y es sin dudas la salida más sencilla, cómoda o con mayor aceptación popular (al menos por hoy). En este rol que desempeñamos, debemos buscar el prestigio, no la popularidad».

COMPRA DE VOLUNTADES

El último voto en conocerse fue el del diputado Cárdenas, quien adujo que durante el conteo definitivo de votos, «he visto actitudes políticas nocivas y contrarias a una deseable convivencia democrática de varios de los participantes de la contienda electoral, lo cual ha rumbeado mi decisión final».

Para el legislador, «no tengo dudas que de producirse una nueva elección, motivaría una presión sobre los ciudadanos que desvirtuaría el voto secreto e igualitario de la primera elección, y pondría en juego actos teñidos de corrupción con la compra de voluntades».

Y finaliza que «la porción de mesas anuladas es mínima y con mi forma de razonar la situación, las consecuencias de convocar a una nueva elección podrían ser complejas y no nos inhiben de conocer el resultado de las elecciones pasadas».

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