A pesar de ser cesado en el cargo, Carlos Villalba no sería inhabilitado y podría acceder de nuevo a la intendencia en diciembre.
Si la ley se aprueba en los términos que lo hizo Diputados, quedará allanado el camino para que el 12 de diciembre, cuando concluya la intervención, Villalba vuelva a jurar como intendente. Es decir, sería posesionado por los mismos que hoy lo condenaron socialmente y propiciaron la intervención el municipio fronterizo. “La voluntad de la Presidenta y del Gobernador de combatir la prostitución y la trata no puede ser vapuleada por la conducta irresponsable de un pobre infeliz”, expresó el presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Santiago Godoy al apoyar el proyecto de intervención.
Para no dejar dudas acerca de su postura, el legislador manifestó que apenas supo que Villalba había sido sorprendido en un prostíbulo donde se explotaba la prostitución y la trata, fue el primero en exigirle la renuncia como intendente.
Este tema seguramente será materia de análisis por parte de los senadores porque así lo amerita el caso. ¿La reprochable conducta de una persona se puede borrar con una elección? ¿La voluntad de personas que no residen en el país puede echar por tierra una condena social?
También deberá ser materia de análisis la situación del Concejo Deliberante de Salvador Mazza. Muchos diputados pidieron que la intervención se haga extensiva al cuerpo legislativo, que en su mayoría está conformado por adictos a Villalba. Guillermo Martinelli fustigó enérgicamente el proceder de sus colegas, con excepción de dos de ellos, por no haber dispuesto la destitución del intendente. “Los concejales se sumaron a la estrategia de Villalba y le concedieron una licencia de tres meses con la abierta intención de protegerlo”, dijo.
¿Podrá el interventor que se designe cumplir con tranquilidad su labor teniendo a un Concejo compuesto en su mayoría por adictos a Villalba?
En la picota
Lo de Villalba trajo a colación el caso del intendente de Rivadavia Banda Sur, Leopoldo Cuenca. En la sesión del martes el diputado Guillermo Durand Cornejo planteó que el cuerpo también resuelva el pedido de intervención del citado municipio, lo que fue rechazado por el oficialismo. “Este es el momento para desempolvar ese expediente que está cajoneado hace más de un año”, reclamó el legislador. Y remarcó que “no esperemos tener otro Villalba”.
A este pedido se sumó el diputado rivadaviense Ramón Villa, quien acusó a Cuenca de intentar apoderarse de las tierras ocupadas por comunidades campesinas mediante una vil maniobra. Recordó que Cuenca se ofreció a comprar las tierras privadas en las que familias criollas viven desde hace más de cien años. Para ello les hizo firmar documentos en el que vecinos se comprometen a entregarle el 70 por ciento de las superficies en litigio. “Hay pruebas contundente que certifican la maniobra orquestada por Cuenca”, expresó.



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