Una decena de edificios en construcción están paralizados

Una decena de edificios en construcción están paralizados
Se trata de trabajos que quedaron a mitad de camino. Falta de dinero y financiación, irregularidades, clausuras, litigios judiciales y hasta gasoductos son algunas de las causas.

La mayoría de las obras fueron paralizadas por falta de fondos. En algunos casos hubo litigios judiciales. En otros, la empresa que construía quebró. Lo cierto es que por distintos factores, una decena de edificios ubicados en el centro de la capital neuquina se encuentran parados y sin fecha cierta para su final de obra.

El caso más emblemático es sin dudas el que comenzó a construirse a principios de la década del 90 en Avenida Argentina y Alberdi, en pleno microcentro. La enorme estructura no pudo seguir porque los constructores no habían contemplado el espacio destinado a las cocheras, tal como lo establecen las normas que regulan la actividad.

El edificio fue habilitado parcialmente (la planta baja y parte del primer piso) donde funcionan locales comerciales. Hacia arriba, sólo quedó el esqueleto de vigas y hormigón.

Durante casi 20 años, la ciudad fue creciendo vertiginosamente y los neuquinos se acostumbraron a ver la gran estructura abandonada, como parte del paisaje del centro. Sin embargo, los propietarios del inmueble están encaminados a buscar una solución que se traduce en la compra de cocheras ubicadas en los alrededores, a no más de 400 metros.

“Nosotros hacemos un seguimiento a través de los expedientes que se inician y en las inspecciones”, explicó el ingeniero Luis López de Murilla, subsecretario de Planificación Urbana de la Municipalidad. Dijo que los edificios paralizados no significan un problema para el municipio, siempre y cuando no generen un riesgo para la gente. En definitiva, serán los propietarios los que busquen la solución -a veces económica, otras judicial- para que se terminen.

Un caño frena todo

Otro caso curioso es la obra que quedó paralizada a raíz de una clausura municipal. La estructura ubicada sobre la calle Antártida Argentina (frente a un hipermercado) se levantó en un lugar donde pasa un gasoducto, por lo que hace tres años que el inmueble (de planta baja y tres pisos) no tiene avances. El problema es que hay trazas de gasoductos antiguos que ni siquiera los tiene registrados Camuzzi. Y la solución no es sencilla. Si la empresa de gas ratifica que ese caño está en uso, la Municipalidad no podrá habilitar nunca dicha obra. “Es una cuestión de riesgo no sólo para los moradores del edificio, sino también a las estructuras colindantes", indicó López de Murilla.

El tema de los litigios judiciales también es un factor considerado a la hora de analizar las parálisis en las construcciones. O la empresa constructora quebró o hubo algún conflicto entre partes que generó la intervención de la Justicia.

Sin recursos

Pero también el escenario económico tiene su propio peso. Y muy importante. Algunos inversores y constructoras que iniciaron un emprendimiento inmobiliario quedaron a mitad de camino por falta de fondos para poder terminar la obra. La inflación y la última devaluación terminaron por derrumbar los proyectos.

Las irregularidades en la construcción de algunas obras que son detectadas una vez que finalizan también son motivo de clausura.

Si las irregularidades no representan riesgo (calidad de construcción, planos, etc.) el propietario del edificio tiene dos opciones: la más improbable es la demolición. La otra es el pago de una multa que suele ser muy elevada. Por lo que fuera, en Neuquén hay al menos 10 construcciones con distintas etapas de evolución que quedaron paralizadas.

Habrá que ver si las soluciones particulares aparecen o si dichas estructuras siguen estancadas con el paso del tiempo marcando los contrastes de una ciudad que avanza, pero que refleja este tipo de fenómenos en su vertiginoso -y a veces descontrolado- crecimiento.

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