María Inés Ponce tiene miedo porque el agresor sigue prófugo. Señaló que en los últimos 45 días la amenazó de muerte en varias ocasiones, tanto personalmente y ante la presencia de su familia, como por teléfono.
María Inés Ponce (24 años) regresó ayer a su casa. Los médicos del hospital Regional le dieron el alta, tras el brutal ataque a cuchilladas que le propinó su ex pareja; pero aún no está tranquila. El agresor, Oscar Díaz (32), se encuentra prófugo y ella teme que regrese a la localidad de Maquito, departamento Capital, para terminar con su objetivo: matarla.
La víctima contó a Nuevo Diario que convivió con el sospechoso durante cinco años, aunque hace un mes y medio decidió cortar la relación sentimental y decirle que se vaya de su casa, a causa de las sucesivas discusiones y agresiones verbales y físicas que sufría.
“Siempre me golpeaba. Yo no quería que siguiera más aquí”, señaló. Relató que los últimos 45 días fueron un calvario en el que presagiaba su muerte, a raíz del hostigamiento y las amenazas. “Me enviaba mensajes de texto en los que me decía que disfrutara de la vida porque me iba a entregar adentro de un cajón”, afirmó la joven, quien sufrió tres cuchilladas, una en el brazo, otra en la espalda, a la altura de la columna, y una tercera en el abdomen. Pero no sólo utilizaba el teléfono para hacerle saber que “estaba decidido a cualquier cosa”.
Díaz se trasladaba desde Los Flores, donde vive, hasta la casa de su ex pareja. “Venía casi todas las noches a amenazarme para que volviera con él, pero yo no quiero saber más nada, no quiero sufrir más” indicó, y agregó que en una ocasión radicó una denuncia. Díaz está prófugo. “Tengo miedo de que llegue a mi casa y me haga más daño... A mí o a cualquiera de mi familia”, señaló la mujer, quien dijo que antenoche y ayer a la mañana recibió llamados que figuraban como “llamada privada”. “Ese era él”, aseguró.
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