El Concejo Deliberante respaldó de forma unánime un proyecto para comenzar los trabajos en toda ciudad.
La iniciativa de Fernando Salino, del bloque Compromiso Federal, tuvo una corta estadía en el cuerpo legislativo. Entró en la sesión de la semana anterior, pasó a la Comisión de Obras Públicas y de ahí salió con despacho favorable.
"La inexistencia o el deterioro de estas rampas significa un enorme obstáculo para las personas discapacitadas, llegando a veces a hacer imposible la realización de las actividades básicas y esenciales de su vida cotidiana", argumentó el autor.
La mayoría de las obras para facilitar el desplazamiento de los discapacitados están en las ochavas de las calles, pintadas de amarillo y fueron construidas hace una década, cuando la ciudad estaba imbuida en un conflicto por la doble Intendencia.
La declaración se suma a otros proyectos de Salino que pretenden sumar derechos a las personas con problemas motores. Uno de ellos es que la Intendencia deberá sacar a la calle a los inspectores para hacer cumplir las ordenanzas sancionadas que consagran beneficios como la reserva de los primeros asientos en el transporte público de pasajeros, el funcionamiento de los carritos en los supermercados y de los baños para discapacitados.
Comentá la nota