Hernán Alcolea, vecino del barrio San Carlos e integrante de la comisión mixta de monitoreo sobre la erradicación de la villa de Paso, apuntó a los funcionarios por la lentitud del proceso. Y dijo: "la realidad es cambiante y en el mientras tanto se siguen malgastando los recursos".
"Además – prosiguió – como los funcionarios son gente muy ocupada nos atienden cuando pueden o cuando les parece; en consecuencia, nos vemos obligados a ver el avance de las obras en los terrenos designados únicamente in situ porque no nos dejan otra alternativa".
A colación, Alcolea manifestó que los representantes de la comuna están convencidos que el año que viene se finalizará el total de las viviendas del Plan Dignidad y que se terminará con el traslado definitivo de los habitantes de la villa de Paso. Y al respecto señaló: "de ahí a que cumplan hay un largo trecho".
Por eso, a continuación, especificó: "el Plan Dignidad se tendría que haber hecho en 180 días, pero ya lleva cinco años en marcha; las primeras viviendas se entregaron en noviembre de 2006 y desde entonces pasaron tres años".
"En este momento – subrayó Alcolea - Mar del Plata ya tendría que estar pensando en erradicar otras villas, como, por ejemplo, la de Vértiz, para inclusive lograr que el tren vuelva a llegar al Puerto".
Al concluir, en tanto, destacó: "desde que se inició el traslado, se ha movido un 50 por ciento de la gente que residía en la villa".
"Lo negativo – analizó – es que la administración anterior prefirió atacar primero la manzana ubicada en Lamadrid y Paso, por ser la más poblada y sobre todo la más visible, en vez que regularizar otras cuatro o cinco de las seis que constituyen la villa".

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