El hecho lamentable ocurrido en la mañana de ayer en el que un ciudadano de La Plata, un joven profesional, que lo único malo que ha hecho él y su familia es...
No es la primera vez, que la infamia de gente poderosa que está conectada a la mano barata desquiciada inmersos en el consumo del paco, hacen que esto sea posible. Pasó hace menos de diez años, que también por un vericueto de la economía brillante de nuestro país, era negocio matar a inocentes sin piedad para conseguir respuestos. Hubo caso terribles, como la muerte del hijo de un comisario y su novia en el interior de la provincia. No era compatible para el gobierno que gente de clase media muriera por el simple hecho de pertenecer a esa clase. Entonces, como arte de magia, desaparercieron este tipo de hechos.
Ahora, se recrudecieron de nuevo debido a la matriz profunda del contubernio y la estrecha vinculación que existe entre la justicia, el poder político y la policía. Frases grandilocuentes de la señora presidenta en decir que hay que cambiar la justicia como si ella no tuviese la obligación y la posiblidad de hacerlo, no tiene nada que ver con lo aquí decimos. Los famosos servicios de inteligencia de la nación y las provincias, ¿no saben quiénes y de qué manera permiten que esto suceda? Los mismos servicios que están conectados con el poder político no se preguntan ¿cómo llega el paco a lo profundo del conurbano, para facilitarles la tarea a estos mercenarios de la muerte?
Uno, como periodista, como directivo de un medio, no debemos meter a todos en la misma bolsa porque también existen jueces dignos, políticos probos y policías que cumplen con honestidad su deber. Esa gente tiene que luchar y no mirar hacia otro lado, es su obligación hacerlo. Que así sea.
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