Una capacitación sobre la utilización de agroquímicos se llevó a cabo ayer a la mañana en las instalaciones del Centro Universitario Chivilcoy y estuvo a cargo del Ing. Luis Herrera, director de Fiscalización Vegetal del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires.
Entre los asistentes hubo productores agropecuarios, aplicadores de agroquímicos, los concejales Juan José Ascheri y Esteban Mirri, representantes del INTA Chivilcoy, entre otros.
El Ing. Herrera, habló con LA RAZON y manifestó que 'el tema de agroquímicos se ha mediatizado porque se encuentra en discusión en muchos partidos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, pero acá no se trata de demonizar a los agroquímicos sino que debemos promover el uso racional y responsable, y para eso es importante la sensibilización y capacitación de todos los actores de la cadena que trabajan con los agroquímicos'.
Con respecto al nuevo proyecto reglamentario, que cuenta con la firma del Gobernador, y que estará vigente próximamente, dijo: 'Se ayornó porque la Ley Provincial que tiene 25 años y con un decreto reglamentario del año 1991. La idea fue revisar la legislación y ayornarla a los tiempos actuales, de acuerdo al cambio tecnológico que ha llevado el sector adelante y los conflictos que sucedieron por la expansión agrícola y el crecimiento de los pueblos que fueron ocupando lugares donde históricamente se producía'.
'Hay otros temas que también preocupan, como son los silos que han quedado dentro de los pueblos, los criaderos de pollos y cerdos, que generan conflicto a raíz del crecimiento poblacional'.
Pulverización aérea
Sobre la pulverización aérea, el director de Fiscalización Vegetal, comentó que 'es una actividad que se ha demonizado' y que 'hay que tener precaución, pero la aplicación aérea tomando los debidos recaudos no sólo que es necesaria, sino que es segura como una aplicación terrestre. Además la mayoría de los aplicadores aéreos están capacitados a través de la Administración Nacional de Aviación Civil, y tienen una tecnología dentro del avión que le permite aplicar en condiciones seguras. A veces hay errores y es eso lo que se trata de evitar, la mala praxis de un aplicador aéreo y terrestre. Es lógico que la aplicación aérea tenga mayores resguardos y generar desde la Legislación una mayor distancia de restricción, pero no por eso hay que demonizarla y mucho menos prohibirla porque es una actividad necesaria y segura si hacen las cosas bien'.
En otro orden, expresó que el municipio debe tomar un rol protagónico para determinar la zona periurbana de cada ciudad, para proponer a futuro una zoonificación que permita clarificar las cosas no sólo a la población sino también a los usuarios de los campos y los actores. 'Se debe planificar porque los pueblos van creciendo desmedidamente y desuniformemente y es donde se generan conflictos. Los municipios son los que conocen la realidad en detalle y el que tiene que trabajar coordinadamente con nosotros para solucionar los problemas'.
En cuanto a la ley actual de aplicaciones terrestres, Herrera, dijo: 'No hay ningún tipo de restricciones en cuanto a distancia más allá del uso de la receta agronómica prescripta por un profesional matriculado y un acta de las técnicas de trabajo que certifiquen las condiciones ambientales' dijo y agregó que 'no hay ningún tipo de restricción de fumigar los campos que han quedado cerca de la ciudad porque la Legislación Provincial no atiende cuestiones particulares pormenorizadas. En cuanto a la aplicación aérea, la legislación vigente, el decreto 499 del año 1991, establece dos kilómetros de restricción aérea para la aplicación a partir de un límite poblado'.
Como mensaje, por último, dijo: 'Hay que velar por el uso racional y responsable de quienes los aplican en el medio para evitar la contaminación del ambiente e intoxicación de las personas de los vecinos y operarios que lo aplican'.
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