En el diálogo con Sergio La Roca, la lucha contra la desertificación no pasó inadvertida y al ser consultado sobre si era una de las prioridades de la gestión, en la tarea de preservación de bosques nativos.
La Roca señaló que las políticas requieren de “un proceso de adaptación y de gradualidad para implementarse. No se puede cambiar de un día para el otro, pero sí tenemos que cambiar todos los días un poco todas las cosas”.
De allí entonces, mostró su conformidad con la posibilidad de “brindar herramientas al propietario del bosque, para que la pequeña comunidad originaria, ya sea de aborígenes o criollos, mejoren su calidad de vida, a través de un trabajo de conservación y restauración del bosque”.
En este sentido dijo que además de recursos financieros, debe haber profesionales asesorando a los productores, propietarios y a los ocupantes, y empezar a establecer “una relación más armónica” entre el hombre y el bosque.
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