Debe ser un llamado de atención que desde afuera del ámbito político venga alguien a marcarle los tiempos al gobernador

El ex Diputado Nacional por la Unión Cívica Radical Carlos Alberto Lynch aseguró que "sorprende y debería ser un llamado de atención para toda la clase política que después de treinta años de ejercicio democrático, sea alguien que venga desde afuera de la política, tal el caso del Padre Francisco Nazar quien tenga marcarle los tiempos al señor gobernador".
Carlos Lynch aseguró que "los sistemas electorales "no son ni bueno, ni malos", son sólo eso ?un conjunto de normas y reglas que constituyen un sistema?, que hay que preestablecerlos con claridad, transparencia y con la debida anticipación".

"Sorprende que a esta altura del año electoral no solamente faltan los tiempos y los plazos electorales sino también definir públicamente cual va a ser el sistema electoral con que se va a votar, por ello es significativo, legitimo y sobradamente válido el reclamo de Nazar, y debe es un alerta para toda la clase política, que desde la fe religiosa haya que márcale el paso a la dirigencia provincial y acotarlo al Gobernador", afirmó.

LA LEY DE LEMAS

Consultado sobre la ley de Lemas aseguró que "al final la gran batalla por los sistemas electorales la terminó ganando la "maldita ley de lemas", aunque en realidad -admitió- los sistemas electorales son nada más que eso, sistemas normativos que versan sobre las elecciones y no son malos ni buenos. La ley es un objeto ideal y los objetos ideales no son ni malos ni buenos, son como los ángeles no tienen sexo" graficó.

"Por ejemplo en la actual realidad política la ley electoral sancionada y reglamentada recientemente por el gobierno nacional, llámese como se llame (ley de lemas encubierta, ley espejo, colectoras etc.) era la única salida a un desorden político del cual los únicos responsables son sus mismos protagonistas de derecha a izquierda".

"El broche de oro al desorden, lo colocó el peronismo federal, cuyas elecciones internas nadie tomó en serio, ni la gente ni los candidatos".

"Del mismo modo que en el peronismo oficial, nadie tomaría en serio que a alguien se le ocurriera disputarle la candidatura presidente a Cristina Kirchner, como tampoco es serio echarle la culpa de todos los males electorales provinciales a la Ley de Lemas, o al articulo 129 de la Constitución Provincial, los responsables son los que desvirtúan las interpretaciones y quienes no pidieron las debidas aclaraciones de las reglas, porque las creían preestablecidas".

UNA EXCUSA

"Honestamente, en la experiencia formoseña la ley de lemas no es más que una excusa que encubre el pobre desempeño de la oposición, es absolutamente falso que la ley de lemas haya sido la causa de la realidad política actual en la provincia. Fue sancionada en 1987 en vísperas de la elección de ese año, el justicialismo no tenía quórum propio (eran catorce diputados) y ha sido cuestionada desde entonces. A la Unión Cívica Radical sin embargo le hizo un gran servicio, de otra manera el partido hubiera explotado internamente".

"La dirigencia oficial del radicalismo de entonces no dejaba espacio para el disenso ni la renovación. Surgieron con la ley de lemas figuras importantes Juan Carlos Fernández Bedoya, Antonio Venica, Gabriel Hernández y otros que de ninguna manera hubieran podido crecer con el sistema anterior".

"En cualquier hipótesis la ley de lemas nos acerca más a nuestra forma de ser, se ajusta más a nuestros patrones de conductas. De por si ninguna ley va a terminar con los abusos. Como decía Ortega (el más grande filosofo español del siglo XX) "para terminar con los abusos hay que cambiar los usos".

"El 20 de junio de 1820 moría en Buenos Aires el General Manuel Belgrano, la historia también recuerda la efemérides como el día de los tres gobernadores (el cabildo, Ildelfonso Ramos Mejía y el General Miguel E. Soler) y era tanto el dolor que sentía por la patria que según la maestra nos enseñó en la escuela sus últimas palabras fueron. ?hay patria mía?", recordó finalmente.

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