Debaten propuestas para una ordenanza que regule el uso de los agroquímicos en Junín

Debaten propuestas para una ordenanza que regule el uso de los agroquímicos en Junín
La iniciativa del Frente para la Victoria estipula la creación de una “franja verde” para proteger zonas habitadas de la exposición a sustancias químicas.
Con la presencia de legisladores y funcionaros provinciales, además de concejales y especialistas en el tema, se debatió ayer en la sede Sarmiento de la UNNOBA el proyecto de ordenanza que regulará el uso de agroquímicos en el Partido de Junín.

Por una iniciativa de concejales del Frente para la Victoria, se presentaron modificaciones a la iniciativa del oficialismo local sobre la creación de una “franja verde” para proteger zonas habitadas de la exposición a estas sustancias.

Entre las modificaciones que el FpV sugiere se habla de “jerarquizar sanciones de acuerdo al grado y objeto de contaminación y a la gravedad de la infracción cometida, “poner en funcionamiento el Consejo Municipal de Medio Ambiente” y “debatir acerca de las distancias de aplicación”, entre otras cosas.

La llamada “franja verde” es un espacio protegido que, según el proyecto de ordenanza del oficialismo tendría una dimensión de 500 metros desde la zona urbanizada, y en casos de espejos de agua “a partir de 25 metros hasta 500 metros”.

Desde el Frente para la Victoria proponen “establecer explícitamente el límite dentro de un radio de 2.000 metros de los límites urbanos de la ciudad cabecera de Junín y de todas las localidades del partido” y “determinar un perímetro de 30 metros de distancia de una vivienda a la superficie de la aplicación, aún cuando se encuentre dentro de la franja verde, debiendo extremar las precauciones el asesor técnico y los aplicadores para evitar contaminaciones”.

La distancia de fumigación es uno de los puntos más polémicos. Desde las agrupaciones ambientalistas exigen un mínimo de 1.000 metros de escuelas rurales y de los barrios periurbanos, como así también el cumplimiento de la legislación ambiental vigente que exige una evaluación de impacto para la realización de cualquier actividad que afecte al ambiente.

Otro de los puntos que sugiere el FpV es prohibir “el lavado de máquinas de aplicación de productos agroquímicos en área urbanizada” y el “lavado o vaciado de remanente de aplicación en los cursos de agua, banquinas o zonas de préstamo de caminos y rutas”, además de áreas protegidas.

De la jornada de ayer participaron la directora general de Asuntos Legales del Senado provincial, Analía Elíades, y la responsable del área de Medioambiente de la Defensoría del Pueblo, Carolina Barros Schelotto.

Riesgo y toxicidad

Los agroquímicos son tóxicos que ponen en peligro constante a las sociedades. Existen dos grandes grupos de agroquímicos, los plaguicidas (pesticidas y herbicidas) empleados principalmente para matar hierbas, insectos y/o animales considerados dañinos para los cultivos y plantaciones, y los fertilizantes y aditivos que son aplicados para maximizar los rendimientos de cosecha y mejorar su calidad.

Ambos grupos pueden contaminar suelos y aguas superficiales y subterráneas, causando también la intoxicación de seres vivos, incluido el hombre, ya que en el caso de los plaguicidas actúan por igual contra todos los seres vivos.

El hombre se ve particularmente afectado cuando es el encargado de manipular estos productos para incorporarlos al suelo o a las áreas de cultivo. En general los que aplican estos productos son mano de obra que no está capacitada en el manejo de agroquímicos y desconocen sus potenciales peligros, además se encargan también de las tareas de lavado de la indumentaria utilizada de los bidones y maquinarias.

El problema se acentúa en el momento en que se realiza un mal manejo de los envases tanto de fertilizantes como de plaguicidas. Los envases constituyen un serio problema para el ambiente, su mal manejo, la disposición inadecuada y sin control alguno, ya que suelen reutilizarse y lavarse en fuentes naturales lo que provoca una contaminación directa y doble del suelo y el agua, como así la exposición a daños irreversibles para la salud del productor y su familia.

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