Proponen un precio mínimo obligatorio, el uso de una licencia comercial revocable y la garantía de un fideicomiso. Apoyo de funcionarios neuquinos y reticencia rionegrina.
La resistencia empresaria y los magros incentivos otorgados por esta legislación, junto con la ausencia de obligatoriedad, redujeron progresivamente la firma de contratos entre empacadores y chacareros. Hoy prevalece el viejo y conflictivo sistema de venta en consignación, con sus conocidas consecuencias de abuso de posición dominante en los casos de existencia de deshonestidad pde algunas de las partes. Por eso, el objetivo de algunos de los legisladores de ambas provincias, junto a la Federación de Productores de Frutas de Río Negro y Neuquén, fue desarrollar un marco legal para que los resultados de la relación comercial no queden sujetos sólo a la buena voluntad de las partes.
Modelo estadounidense
Tomando como referencia la legislación estadounidense para productos perecederos (Ley PACA), la Federación de Productores junto a los legisladores neuquinos Alicia Comelli y Horacio Lores (MPN) y el rionegrino Fabián Gatti, entre otros, trabajaron en un proyecto de ley que fue discutido ayer y cuyos principales puntos son:
* Garantizar el cobro de la venta de la producción primaria mediante la creación de un fideicomiso integrado por todos los fondos obtenidos por la segunda venta de la fruta para pagar, en primer término, el valor de dicha fruta a su vendedor primario. El objetivo del fideicomiso es "encapsular" de manera efectiva activos fijos, creando un patrimonio de afectación diferenciado e intangible.
* Establecer un precio "obligatorio" como proporción fija de un valor comprobable. El proyecto propone "el valor referencial de exportación de la Dirección General de Aduanas".
* Generar un sistema efectivo de cumplimiento de las normas mediante la creación de una licencia para quienes quieran participar de la compra de frutas a los productores. La licencia se suspendería por 90 días al primer incumplimiento y definitivamente al segundo.
El debate
Luego de presentado el proyecto en la sede de Federación, solamente fue objetado por los funcionarios rionegrinos. El secretario de Fruticultura de la vecina provincia, Carlos Colavita, sostuvo dificultades para homogeneizar las distintas calidades de frutas y demandó que se considerara "a las dos partes" de la relación comercial. A su juicio, la propuesta "está demasiado sesgada a favor del productor". El legislador Fabián Gatti le respondió que se trataba de una situación similar a la legislación laboral, donde el sesgo a favor de la parte más débil era un requisito indispensable. Por su parte Héctor Zubeldía, un técnico de la secretaría rionegrina, consideró que revocar la licencia comercial al segundo incumplimiento era excesivo y que no era así en la legislación estadounidense. Le respondieron los funcionarios neuquinos. El argumento fue que la rigurosidad era necesaria desde el principio para cambiar los comportamientos culturales locales, distintos a los del norte de América.
Del encuentro en la sede de la Federación en Cipolletti participaron por Neuquén; el ministro de Desarrollo Territorial, Leandro Bertoya, el subsecretario de Desarrollo Económico, Javier Van Houtte y los legisladores Comelli y Lores, entre otros. Del lado rionegrino, llamó la atención la ausencia de ministros y de legisladores nacionales. Solo participaron unos pocos legisladores provinciales y los citados funcionarios de la Secretaría de Fruticultura. Parece claro que la puja de intereses en la provincia donde la fruticultura es la actividad económica principal es mucho más fuerte que de este lado del río Neuquén, donde la actividad frutícola es un porcentaje mínimo del producto geográfico. Van Houtte señaló a La Mañana de Neuquén que el proyecto presentado es un borrador cuya discusión será abierta para la participación de todos los involucrados. Los legisladores neuquinos ofrecieron, una vez consensuado un borrador, llevar el proyecto a la Comisión de Agricultura. Alegaron que existía margen para su tratamiento debido a que actualmente sólo parecen tratarse temas vinculados a la Pampa Húmeda y en el marco de la polarización campo-gobierno.
Destino del PFI
Los funcionarios y legisladores de las dos provincias aprovecharon el encuentro para reafirmar el apoyo al Plan Frutícola Integral (PFI) que hoy, tras la intervención de la controvertida secretaria de Desarrollo Regional y Agricultura Familiar, Carla Campos Bilbao, se encuentra a la deriva. También se habló de que los números de recursos para el sector, leídos antes del discurso brindado en la visita de la presidenta Cristina Kirchner, "estaban todos mal". Como resultado del debate se decidió firmar una nota conjunta, rubricada por todos los participantes, para pedir una audiencia al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, a fin de solicitarle que impulse el PFI.



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