Cuando en la provincia se discute sobre leyes que protejan más tanto a educadores como a alumnos, esta norma de hace casi 30 años vuelve a ser polémica.
Si bien en las diferentes paritarias que se abren cada año, hay modificaciones parciales que se le vienen haciendo a este estatuto, la reforma de la ley 4.934, que fue aprobada en 1984, que se reglamentó un año después y que contiene 136 artículos, pareciera uno de los aspectos a discutir para que se actualice a la complejidad social de hoy.
Para ejemplificar la importancia que el Estatuto Docente tiene en el sistema educativo vale hacer mención a lo que se establece en su artículo 1: “La presente ley determina los deberes y derechos del personal docente, que se desempeña como tal en todo el territorio de la provincia, ya sea en establecimientos educacionales del estado provincial, municipal y privados adscriptos”.
Daniel Vilches, senador radical y miembro de la Comisión Bicameral de Educación, comentó al respecto: “Creo que el debate no se ha dado por la conveniencia política tanto de los diferentes partidos que han sido gobierno como por el lado del sindicato. Se asumen roles incorrectamente que son funciones del Poder Legislativo. Tiene que haber una redefinición del rol del docente como un funcionario público y con la complejidad que hoy tiene nuestra sociedad”.
Vilches admite que por el lado de la clase dirigencial partidaria que ha tenido acceso al Poder Ejecutivo, no se ha tenido la altura para avanzar en el aggiornamiento del estatuto.
“Hay que abrir espacios de replanteo de la carrera, desde lo pedagógico hasta las relaciones con la comunidad. Pero, si no hay voluntad política, seguiremos hablando sólo de la coyuntura. Y en esta discusión deben estar sentados todos los participantes en el sistema educativo”, comentó Vilches.
Lorena Saponara es diputada del oficialismo, integra la Comisión de Educación de la Cámara Baja y fue más taxativa en su opinión sobre este tema.
“Hay una necesidad urgente de reformarlo, es algo que ha quedado obsoleto para las situaciones que hoy se deben enfrentar en la educación. Por ejemplo, en el estatuto no está incorporada la figura del docente suplente, y por qué hago referencia a este punto, porque en los últimos casos que se han presentado de violencia en contextos educativos, quienes han tenido que enfrentar estas situaciones han sido suplentes. Es verdad que en las paritarias hay cambios en el estatuto, pero muy pocos docentes se terminan enterando de estas modificaciones. Hay que abrir el estatuto, incorporarle todos los cambios que se han hecho en las paritarias y, fundamentalmente, hay que aportarle la opinión de quienes todos los días están frente a las aulas y los demás trabajadores de la educación. Hay cosas en los que se ha avanzado y son buenos ejemplos, como los concursos docentes. Pero hoy tenemos nuevos paradigmas y no creo que las soluciones sean leyes que actúan como parches”.
Adrián Mateluna es el flamante secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación y se mantuvo en una posición en la que se visualiza la dificultad que puede acarrear una reforma del Estatuto Docente.
“Es un tema delicado, y pienso que se debe discutir dentro de la mesa paritaria. Los temas complejos necesitan un cambio estructural en la educación. Nosotros venimos luchando por la actualización de la formación de los docentes y, entonces, es cierto que no hay herramientas. Debe haber un replanteo en la capacitación, pero esto debe estar acompañado por las inversiones necesarias, no sólo en lo que es la infraestructura; nosotros venimos discutiendo la cantidad de alumnos por aulas o el tema de mayores controles en la salud de los docentes. Y por otro lado debe haber nuevas áreas con contenidos formativos que acompañen a lo que se enfrenta el docente.
Pero, nosotros no creemos en que hay que plantear una solución de un solo lado, hay que hablar con los trabajadores y lograr el compromiso de toda la comunidad. Nosotros tenemos voluntad de discutir, pero no habrá aval si hay cambios inconsultos que se lleven a las aulas”.
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