Las fuerzas de seguridad revelaron que la venta de drogas gana terreno en la ciudad. Los vendedores rondan los alrededores de las escuelas. Por otra parte, procesan a gendarme que transportaba 62 kg de marihuana.
La problemática de la comercialización y el consumo de drogas por parte de la juventud santiagueña, es un tema que preocupa a todas las esferas sociales, y sobre el cual las fuerzas de seguridad con asiento en la provincia aseguran que están trabajando férreamente para combatirla.
Sin embargo, según se supo las “zonas vulnerables” van en aumento. La venta de sustancias tóxicas ya se estaría adueñando de los nuevos conglomerados urbanos al sur de la ciudad, al mismo tiempo que este flagelo de a poco va ganando espacio, como una corriente invasora, avanzando desde las zonas periféricas hacia el centro santiagueño.
Calificadas fuentes consultadas, tanto de la Policía Federal como de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia, coincidieron en que hay un trabajo constante para erradicar algún día la droga de las calles.
También coincidieron en que tamaña empresa no es sencilla. En lo que va del año, cada una de las fuerzas de seguridad, a las que hay que sumar a Gendarmería Nacional, concretaron numerosas detenciones y secuestros en territorio provincial.
Escenarios
En cuanto a la realidad local actual, deslizaron que existen lo que se denomina “zonas vulnerables”, enmarcadas principalmente en los barrios periféricos como Borges, Juan Felipe Ibarra, Bosco III, Campo Contreras y 8 de Abril, sólo por nombrar algunos.
Estos complejos habitacionales tendrían algunas características en común, que según las fuentes policiales consultadas, “los convierten en escenarios propicios para la comercialización de estupefacientes”.
Sectores donde residen familias de clase media-baja, numerosa población juvenil, deserción escolar, son algunos de los matices que hacen de las zonas señaladas, uno de los blancos preferidos para los “dealers” que escogen los mencionados barrios para incurrir en la actividad delictiva a costa -la mayoría de las veces- de la vida de sus “clientes”.
Zona sur
Otras de las fuentes consultadas, manifestó que los barrios nuevos, inaugurados en los últimos años al sur de la capital santiagueña, son una zona donde se vio un crecimiento llamativo de la comercialización de sustancias tóxicas en los últimos meses.
Precisaron que algunos vendedores residirían en dichos barrios, mientras que otros se trasladarían hasta allí en vehículos y en determinados horarios que ya serían del conocimiento de sus “compradores”.
Escuelas
Personal especializado en la materia apuntó que uno de los aspectos que genera mayor preocupación de un tiempo a esta parte, es la presencia de “puntos de venta” próximos a establecimientos educativos.
En los últimos meses se registraron varios casos de jóvenes que asisten a sus respectivas escuelas bajo los efectos de sustancias tóxicas, lo que enciende la alarma en la comunidad, que ve avanzar este flagelo en todos los estratos sociales.
Trabajo
Respecto a la labor diaria, desde las fuerzas de seguridad indicaron que recepecionan las denuncias de todas las personas que se acerquen o llamen y brinden información respecto a la actividad.
Explicaron que ante cada denuncia, se inicia una investigación a fines de certificar la veracidad de los datos aportados, y cuando se logra comprobar la actividad delictiva, se da participación inmediata a la Justicia para que ésta disponga los procedimientos a seguir.
Aseguran que desde mediados de 2013 hasta la actualidad, se concretaron más de medio centenar de allanamientos y un número superior aún de detenciones en causas por venta y comercialización de estupefacientes.
Respecto de la situación en La Banda, precisaron que hay algunos barrios claramente identificables que son los de mayor riesgo. Sobre éstos, las fuerzas de seguridad centrarían sus esfuerzos con idénticos propósitos a los que se persiguen en todo el territorio de la provincia.
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