DDHH: los hermanos Méndez y Ojeda irán a juicio por la causa Moreno

Los 3 tandilenses -2 civiles y un militar-, están procesados por un caso de "privación ilegal de la libertad", durante la última dictadura. LA VOZ accedió a la resolución del Juzgado Federal de Azul.

A 35 años del siniestro golpe militar que enlutó y tiñó de sangre la historia argentina, trascendió una noticia de relevancia en materia de violaciones a los Derechos Humanos en Tandil, ya que 3 personas oriundas de nuestra ciudad deberán afrontar un juicio por el secuestro del abogado olavarriense Carlos Alberto Moreno.

El 4 de marzo, el Juzgado Federal Nコ 1 de Azul, del doctor Juan José Comparato, dio por cerrada la etapa de instrucción y resolvió que los 5 procesados en la causa, entre ellos 3 tandilenses, sean juzgados por un tribunal en un debate oral.

Se trata de los hermanos Julio Manuel y Emilio Felipe Méndez, ambos civiles, y el ex militar José Luis Ojeda. Junto a ellos, están seriamente comprometidos el coronel retirado Julio Alberto Tommasi y su par Roque Italo Pappalardo, ambos radicados en Capital Federal.

En este expediente, actúa como querellante la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires. La carátula es "Moreno, Carlos Alberto sobre privación ilegal de la libertad".

El magistrado dictaminó asimismo "no hacer lugar a las solicitudes de sobreseimiento efectuadas por la defensora oficial", según pudo constatar LA VOZ.

Y al mismo tiempo, Comparato dispuso la clausura de la instrucción y elevación a juicio de la causa que involucra al quintento de acusados de participar en el secuestro del letrado, durante la época del terrorismo de Estado.

Tommasi, Pappalardo y Ojeda, quien fueran autoridades de la fuerza castrense, se encuentran actualmente con prisión preventiva. En el caso de los dos primeros, deben cumplir con arresto domiciliario, mientras el tandilense se halla detenido en el Complejo Federal II de Marcos Paz.

Por su parte, los hermanos Méndez siguen el curso del proceso eximidos de prisión, según lo estableció el Poder Judicial.

Ahora los 5 imputados quedan a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata.

Cabe señalar que cada 24 de marzo, el grupo "Memoria por la Vida y Democracia" venía reclamando celeridad para la megacausa que investiga el circuito de represión ilegal en la zona comprendida por Olavarría, Azul, Las Flores y Tandil.

Incluso se denunció la falta de personal en la órbita del Juzgado Federal de Azul para culminar con la instrucción de expedientes y lograr la elevación a juicio.

LA INSPECCION

Un capítulo sustancial en la causa Moreno tuvo lugar el 24 de julio de 2008, cuando Comparato, junto a funcionarios de la Secretaría de DDHH, familiares de la víctima y militantes de agrupaciones protagonizaron la inspección ocular en donde funcionara la denominada "Chacra de Méndez".

Ese día, Margarita Julia Moreno, hermana de Carlos Alberto Moreno, volvió a la zona 31 años después del asesinato. En 1977, a los tres meses de desaparecido el letrado, la mujer tenía una pista de que su hermano había pasado por ese lugar.

Aquella joven, llegó a hablar en los años de plomo con un hombre al que Carlos le había pedido un vaso de agua, despojado de los lentes que necesitaba para su visión. Estaba escapando de quienes lo tenían en cautiverio. Era la propiedad que adjudican a Valentín Bulfoni.

Margarita regresó con sus sobrinos Matías Facundo y Martín Alberto, y el juez federal de Azul, Juan José Comparato, a desandar el camino que habría seguido el abogado en sus últimas horas de vida.

De esa manera, la Justicia reconoció el lugar que los testigos sindican como un centro clandestino de detención, por el que sus otrora dueños, los hermanos Julio y Emilio Méndez, hoy están procesados y prestos a afrontar un juicio.

Junto a la familia de Moreno, el abogado Martín Dambolena y el magistrado, se hizo presente en la diligencia el fiscal federal de la megacausa por la represión ilegal en la región, el doctor Oscar Blanco.

Custodiaron la pericia efectivos de la Policía Federal, mientras que la Policía Científica provincial trabajó en el trazado planimétrico del sitio.

Sólo quedaban ruinas del ex-edificio. La pileta de la quinta sólo se mantiene inmune al tiempo y las reformas. Entre la tupida vegetación y el caminar de los familiares de la víctima, seguramente apareció el quebranto íntimo de Matías y Martín Moreno, quienes no claudican en levantar las banderas en la lucha por la verdad.

Cuando Comparato se aprestaba a cruzar el alambre hacia las 14 hectáreas linderas a la Quinta de Méndez, (lote de Bulfoni), un plano escrito en manuscrito por el militante Emir Márquez, ayudó a encontrar algunas respuestas a las dimensiones del sector, ahora devastado. Incluso Comparato solicitó una copia para adosar al expediente.

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