Darío Giustozzi: “La política no es un campo de batalla, es una herramienta para resolver los problemas de la gente”

Darío Giustozzi: “La política no es un campo de batalla, es una herramienta para resolver los problemas de la gente”
El ex Intendente de Almirante Brown criticó la situación de la provincia de Buenos Aires, y ratificó sus ganas de ser gobernador. “Tenemos un gran equipo, una gran propuesta, y creemos que gobernaríamos bien”, manifestó. Dijo que si se hubiese tratado el proyecto para adelantar las paritarias docentes no se estarían por retrasar las clases. Para Giustozzi, “los ejes que les importan a la gente, que lo ratificó en las elecciones pasadas, son seguridad, inflación e inversiones”.

Su pase al Frente Renovador fue uno de los más explosivos del año electoral que pasó, lo que lo convirtió en una de las figuras políticas del momento. Más cuando, sin ocultarlo, se lanzó a la carrera por la gobernación bonaerense en 2015. Para Darío Giustozzi son tiempos de mucho protagonismo, y no lo rechaza. Al contrario. Acepta que quiere ser gobernador, ya que asegura tener “el conocimiento y los equipos” para gobernar el principal Distrito del país. Desde que dejó la intendencia de Almirante Brown y se instaló en el Congreso, se transformó en uno de los pilares del massismo, responsabilidad a la que no escapa.

Durante el verano, junto a otros legisladores comenzó a darle forma a la propuesta legislativa de su bloque, que incluyó un pedido para adelantar las paritarias docentes, hoy prácticamente estancadas. “Notamos que muchas veces por mezquindad política aún cuando sean buenos proyectos no los aprueban o ni siquiera los tienen en cuenta”, sostuvo Giustozzi, que dialogó con Política del Sur de este presente legislativo y su futuro como candidato. “La política no es un campo de batalla, es una herramienta para resolver los problemas de la gente”, remarcó.

¿Cuáles son los proyectos que primero piensan presentar en el Congreso desde el Frente Renovador?

- En la mayoría de los casos tienen que ver con tres ejes que la gente ratificó en las elecciones pasadas, que son los que le importan: seguridad, inflación e inversiones. Cuando hablamos de seguridad decimos inversión energética, incentivos al sector privado y a pymes de capital nacional, e inversiones de capital social, como cloacas y demás. Estas tres líneas disparan una batería de propuestas. Ya hemos presentado un proyecto para la generación de un organismo de estadísticas autárquico, autónomo, que genere confianza, que sea creíble y que reemplace al INDEC, que está perforado y desgastado por las internas políticas. Eso ya lo hicimos en su momento, tiene que ver con la inflación, que creemos es la expresión más cruda de la realidad económica argentina. La aparición de este nuevo índice muestra lo mal que se actuó durante este tiempo, esconder la basura debajo de la alfombra genera una complicación y sobre todo en materia económica.

Uno de los primeros proyectos presentados fue el adelantamiento de las paritarias docentes, que al final no se trató. ¿Cómo ve este escenario donde tienen que consensuar con el oficialismo para lograr que se traten los proyectos que tienen?

- Notamos que muchas veces por mezquindad política, aún cuando sean buenos proyectos, no los aprueban o ni siquiera los tienen en cuenta porque son nuestros. Eso termina dilapidando buenos proyectos, es una pena. En cuanto al tema puntual de la paritaria docente, cuando empezó el verano los vecinos que estaban en la costa nos decían constantemente “ojalá que este año empiecen las clases normalmente”, porque uno de los problemas principales que tiene la provincia de Buenos Aires es la educación; cuando no funciona la educación después los chicos no respetan a nadie, y se genera un cóctel social explosivo para una Argentina que necesita que tengamos una convivencia armónica y pacífica, y que las nuevas generaciones aprendan que para tener una mejor calidad de vida tenemos que respetarnos todos, además, claro, del conocimiento aplicado. Todo eso es imposible cuando falla la educación.

Al final parece que tenían razón, y las clases no comenzarían por el problema gremial.

- Por eso nos pusimos a trabajar, sin pensar que estábamos en pleno enero, para arrancar la paritaria, y si se hubiese arrancado la discusión salarial temprano se habrían ahorrado esta distorsión que generó la devaluación. Esto es lo que nosotros creemos que un nuevo espacio político tiene que dejar en el pasado: la mezquindad política. La política no es un campo de batalla, es una herramienta para resolver los problemas de la gente, y el que no lo piensa de esa manera se tienen que ir y dejarle el lugar a otros.

Durante el verano se pudieron ver en la costa muchos carteles de “Giustozzi 2015”. ¿Cómo viene esa idea de ser candidato a gobernador?

- La verdad es que mi estilo, lo dijimos desde siempre, es hacer política como vocación, con las cosas claras, sin doble discurso, con las cartas sobre la mesa. Mientras nosotros generemos expectativas en la gente respecto de estar al frente de un espacio público lo tenemos que hacer diciéndole con trasparencia qué es lo que tenemos para ofrecer y hacia dónde vamos. Como yo nací en el interior de la Provincia, estudié luego en La Plata, fuí intendente en el Gran Buenos Aires, conozco la Provincia de una punta a la otra, y tengo la responsabilidad de usar esa experiencia y los equipos técnicos que formamos con el tiempo para crear una plataforma para gobernar Buenos Aires.

¿Bajo qué ejes piensan esa propuesta?

- Creemos hace tiempo que tenemos un gran equipo, una gran propuesta, y creemos que gobernaríamos bien, para combatir la inseguridad, mejorar la calidad educativa. Nosotros soñamos cosas, que son las que sueñan todos los bonaerenses, el problema es que después no se trabaja para conseguir esos objetivos. Soñamos que los alumnos respeten a los maestros, que se respeten las normas, que se respete el libre funcionamiento de las instituciones, que no se abandonen las cuestiones estratégicas de la infraestructura, porque hoy las rutas de la Provincia están destruidas, y eso cobra vidas. Para esto hay que caminar, y hay urgencias que no pueden esperar. Ya nos pasó que viene alguien y se pone a recorrer el territorio cuando asume, hasta que aprende todo se come un mandato, y cuando asume el segundo ya está pensando en la presidencia.

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