Daniela León cerró su campaña pidiendo que la Senaduría esté al servicio de las instituciones rosarinas y no del próximo gobernador. ¨Se está privando a los rosarinos de una herramienta para exigir en la Provincia lo que nos corresponde¨.
Con una actividad en la puerta de la actual sede del Senado en Rosario, Daniela León cerró su campaña para las Primarias del próximo domingo. “Elegimos cerrar la campaña en Santa Fe y Dorrego porque es donde funciona el Senado en nuestra ciudad y son pocos los rosarinos que lo saben. Se está desaprovechando una herramienta que tiene la región para recuperar parte de lo que la Provincia se lleva de esta zona y lo quisimos poner en evidencia”.
La mecedora
En la vereda una mecedora contrastaba con la candidata rodeada de gente en movimiento: “la opción es un senador tranquilo, manso a los pedidos del Gobernador frente a una Senadora trabajando con la gente que es lo que me comprometí a representar. Toda la campaña nos esforzamos por sacar la Senaduría de la invisibilidad y que los rosarinos digan qué quieren en el Senado”.
“Tenemos una sola banca para representar a más de un millón de ciudadanos, no puede ser una mecedora, tiene que ser una herramienta activa para la región. La pasividad del senador castiga a cientos de instituciones del Departamento. Me propongo ser un apoyo constante de las organizaciones que llegan a donde el Estado no está llegando”.
Consultada sobre si su campaña había sido dura con Cappiello, León replicó: “Más duro que una foto fue su falsa afirmación de que le debo la concejalía a él. Esa frase además de injusta conmigo es una mala interpretación de la esencia del Frente Progresista”.
“Rosario necesita políticas para la gente en el Senado que no están en las prioridades de todos y por eso me propongo para llevarlas adelante. El Senador por Rosario no puede sentarse a esperar que el Gobernador le diga qué hacer con su banca”, finalizó Daniela León.
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