Luego de la jornada legislativa del día de ayer, el concejal sabbatellista accedió a una entrevista con REALPOLITIK para hablar sobre la histórica aprobación del boleto universitario. En ese sentido, Daniel Caferra se mostró contento con la iniciativa pero advirtió que el próximo paso es “lograr una universidad popular, es decir, con inclusión”.
Fue un hecho histórico porque era una medida que nos debíamos como municipalidad para con los estudiantes, que siempre fueron una parte importante de la ciudad. La Plata tiene una universidad prestigiosa así como la gente que pasó por la misma y esto es llenarla de contenido popular, más inclusivo.
En algún momento fue una institución con mucha llegada a la clase trabajadora como cuando estudiaron mis viejos que creo que hoy no podrían estudiar con cómo están las cosas.
RP.- Dijiste que esta ciudad universitaria se está volviendo cada vez más elitista, ¿cómo se llegó a esta situación?
La Plata muchas veces es un exponente muy notable de la situación del país. Esta siempre fue una ciudad prestigiosísima en momentos fuertes de la historia política como cuando fue el reclamo de los obreros de Berisso.
Es decir, siempre la ciudad se plegó a los movimientos nacionales. Pasó también con la reforma, que no empezó acá pero sí tuvo un fuerte impacto con el yrigoyenismo y luego con el peronismo, proceso que posibilitó que durante los ’60 y ’70 tuviéramos una universidad masiva.
Todo eso impactó en la universidad y también en La Plata. La ciudad, durante los ’70, fue el epicentro de grandes movilizaciones estudiantiles y obreras del cordón de Berisso y Ensenada.
Por todo eso, después hubo un ensañamiento con estos movimientos estudiantiles. Ahora está empezando el juicio por el “Circuito Camps”; ahí están nuestras huellas sangrantes al desnudo porque fue terrible, fue un cementerio. Ahora nosotros tenemos que pelear para estar a la altura de un proceso que revierte todo aquello que hizo la dictadura militar.
Durante los gobiernos civiles se dejó un país desmembrado, individualista y desarticulado en el que unos pocos eran ciudadanos y cada vez más estaban afuera. En algunos lugares esta situación continúa, como en La Plata.
En la ciudad esto se ve en lo social. Acá, una de las pocas medidas importantes que tomó el gobierno de Bruera fue para hacer más desigual a la sociedad: una zona totalmente urbanizada y otras no.
Es decir, en La Plata impactó todo lo que hicieron los militares y continuó con las políticas menemistas de los ’90 y Bruera quiere agudizar esa situación. Por eso creemos que es el momento de frenar estas cosas.
Durante la sesión de ayer, el concejal Crespo habló de la desnutrición que hay en muchos barrios; nuestra primera candidata a concejal, Irma Mansilla, también viene hablando hace rato de ese tema. Por eso creemos que hay que rearticular la sociedad, ocupándonos primero de los sectores menos favorecidos pero vinculándolos con los demás.
Hasta hace un tiempo, después de Cuba, Argentina era la sociedad más articulada del continente. Casi todos tenían trabajo y un futuro, eso trae muchos más beneficios que lo material, mayor sentido de pertenencia. En este marco, la universidad era símbolo de ascenso social.
La universidad genera la posibilidad de desarrollo autónomo para una ciudad y La Plata tiene que volver a ser ese lugar.
RP.- ¿Cómo entendés la discusión entre el espacio de Bruera y la FULP, vinculado a quiénes impulsaron este proyecto?
La realidad es que hubo varios proyectos. Por ser justos, aunque obviamente no comparto ideológicamente, el concejal Julio Irurueta también presentó su proyecto que tiene su valor.
Por su parte, Bruera tiene el valor de que el boleto se consiguió durante su gestión, tuvo la voluntad. La FULP también presentó su proyecto y además modificó el oficial con, por ejemplo, conseguir la universalidad.
Sin duda, la presión ejercida por la FULP ayudó a que Bruera lo sacara. Es como siempre: es fruto del trabajo y de la lucha de algunos sectores de la comunidad pero también el que está en el gobierno es el que lo hace y tiene su valor.
RP.- ¿Cómo creés que se debe continuar?
Hay lograr esta universidad popular, es decir, con inclusión. Viendo lo que pasó en Chile y sabiendo que siempre fuimos la contracara de ese modelo, tenemos que seguir trabajando por una universidad masiva y de calidad.
Para eso hacen falta muchas cosas como trabajo para los jóvenes. Hoy es muy difícil que lleguen chicos a La Plata y luego también mantenerse, muchos dejan por problemas económicos.
Hay muchas cosas que nos sobrepasan porque son nacionales o provincial, pero lo municipal y lo urbano sí está a nuestro alcance. Entonces, debemos hacer convenios con los municipios y las provincias del interior para que los centros de estudiantes vuelvan a ser los que eren, que se agranden, que generen una red de contención. Debemos crear alojamientos temporarios para los estudiantes y sobre todo la baja de alquileres.
Todo esto es posible si el municipio cambia una parte de la renta extraordinaria generada por los mismos negocios inmobiliarios que mueven millones de dólares. Esto se hace en otros lugares, el municipio está legitimado para hacerlo, y después se dirige esa inversión en tierras y viviendas para los sectores más postergados pero también para el estudiantado, que es parte fundamental de la ciudad

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