Daniel Barros: “De tener un PJ con turbulencias a un peronismo victorioso, es el epílogo soñado”

El actual presidente del Partido Justicialista analiza el proceso de unidad del peronismo catamarqueño que desembocó en el triunfo del pasado 13 de marzo y los aportes que se hizo desde la orgánica partidaria para lograr ese objetivo. Realiza un balance de su gestión y destaca a los “compañeros” que lo acompañaron para entregar a la nueva conducción una fuerza política ordenada, jurídica y políticamente.
El 18 de mayo finaliza su mandato. ¿Cómo evalúa su conducción del Partido Justicialista?

- Cuando nosotros asumimos el partido, en medio de una turbulencia institucional con una situación difícil y una clara división del Consejo provincial del partido, lo hicimos con la convicción de que nuestro mandato tenía que responder a tres premisas fundamentales. Lo primero era recuperar jurídica e institucionalmente la orgánica partidaria, cosa que tuvo sus costos políticos, pero logramos incorporar a la agenda temas que para la gente podrían ser secundarios, pero para nosotros eran fundamentales para recuperar nuestra identidad política, jurídica e institucional, y en ese esquema no solo fue valiosa la convicción de hacerla, sino el apoyo que recibimos de actores concretos. Y, en este caso, quiero destacar el aporte sustancial de los apoderados del partido, Augusto Barros y los doctores Nieva y Figueroa Vicario, además de mis compañeros del Consejo que dimos la batalla jurídica política en el convencimiento de que nuestro objetivo era acompañar en nuestra transición como conducción del partido hacia la consolidación del mismo en una primera etapa. Y en esta etapa fue fundamental, como también, en otras, alguien que construyó con su consejo, su esfuerzo y la transmisión que siempre era posible seguir soñando y preservando la identidad partidaria, que es el compañero Luis Barrionuevo, con quien me une una relación que trasciende lo partidario, pero que en ese marco político partidario, su aporte ha sido sustancial en todo este recorrido.

Y luego viene la interna.

- Luego de la consolidación de la unidad jurídica política partidaria y frente a la imposibilidad de alcanzar consensos, porque se cuestionaba la legitimidad de elegir candidatos a través de la mesa de consenso, decidimos convocar a internas, y lo hicimos convencidos de que dicho proceso iba a generar un movimiento importante, pero además iba a reencontrar a los compañeros peronistas con las urnas, dirimiendo sus legitimidades dentro de un proceso electoral que nosotros catalogamos como vital e importante por lo que luego ocurrió.

Cuando el Consejo convoca a internas participan diversos sectores, pero además, con el correr del tiempo logramos que la interna se desarrolle en todos y cada uno de los departamentos y en cada uno de los cargos, es decir, que quedaba claramente demostrado que la unidad política y jurídica y la institución partidaria habían logrado sobrevivir a aquel proceso de profunda crisis, del que no quiero hacer responsables, pero que todos en alguna medida hicimos algo para ponerlo al partido en esa situación, pero gracias a Dios se logró salir adelante con el concurso de todos.

¿Cómo llega la unidad con el Frente para la Victoria?

- Cuando culminó el proceso interno donde hubo ganadores y perdedores y no estuvo exento del folclore político, con algunos agravios inclusive, pero que en términos generales sirvió para que el partido tenga sus candidatos, y ahí hicimos la segunda apuesta fuerte, que fue que nuestros candidatos nos enseñaran el camino para que la unidad con los otros sectores internos del peronismo fuera posible. Es decir, le dimos a nuestros candidatos plena libertad política para que bucearan y transitaran los caminos del diálogo con otros compañeros, principalmente con el Frente para la Victoria que era una fuerza importante, para que trazaran las diagonales necesarias para establecer los mecanismos de un consenso que era reconocerse como iguales. Nosotros dejamos que ellos visualizaran, y en reuniones constantes y periódicas no decían que creían, como muchos de nosotros creemos y como lo demuestra nuestra historia partidaria, que la unidad en la acción convierte al peronismo en un movimiento invencible.

Así las cosas, nuestros candidatos entendieron que era fundamental esa alianza con el Frente para la Victoria, por lo cual nostros entendimos en esa correlación de fuerzas que era el siguiente paso, que estuvo respaldado por la fuerte voluntad de nuestros candidatos de renunciar a sus candidaturas y sumarse al Frente para la Victoria en la construcción de esta fuerza política.

Y en este esquema vuelve a ser importante la opinión de muchos compañeros, entre ellos, la de Luis Barrionuevo, que recuerdo en un viaje que hicimos con otros compañeros que eran candidatos, y él siempre tuvo la actitud de decir: si éste es el camino, no importa lo que yo crea, sino lo que ustedes crean. Trabajen en ese sentido.

También hicimos varios plenarios, donde nuestros candidatos le expresaron al Consejo y al conjunto del peronismo, lo inevitable de construir con el Frente para la Victoria, que para entonces ya tenía candidata a gobernadora, la fuerza necesaria para derrotar a un ciclo histórico que a todas luces no solo estaba acabado, sino que se veía falto de reflejos para entender la realidad política del momento.

Ahí tomamos la tercera decisión, la más fuerte, la más difícil: bajar al Partido Justicialista del proceso electoral.

Ahora, vista a distancia, resultó a todas luces acertada, pero en el contexto, en la que fue tomada temíamos, y así ocurrió, que muchos sectores del peronismo no comprendieran la decisión, pero en general nos sentíamos contenidos como peronistas en la fuerza que representaba el Frente para la Victoria, que por otra parte había receptado candidatos importantísimos surgidos en la interna que luego demostraron que el mecanismo de selección que habíamos utilizado había sido extraordinario porque el 13 de marzo resultaron electos.

Así como muchos no entendieron esta decisión, muchos otros comprendieron que el camino que tomó el Consejo era el correcto.

¿Qué significa esta próxima interna?

- Para nosotros es cerrar un ciclo. Con mi vicepresidente, Olga Palmero, el compañero Hugo Melo, Juan Carlos Rojas, Mercedes Barrionuevo, el compañero Reynoso y Silva de la Juventud, que nos reúniamos todos los lunes, es haber logrado luego de esta transición que encabezamos, que el peronismo reencuentre con el triunfo, apostando a la unidad y a ser parte con una contribución indispensable en el triunfo del 13 de marzo.

Creeemos que hemos cumplido con el deber y los asumimos con mucha dignidad y mucho respeto, porque cuando nos iniciamos pocos creyeron que podíamos concluir en esta realidad histórica de tener un peronismos victorioso, y entre los que creyeron no defraudamos a nadie, a pesar de que muchas veces flaqueamos, la conducción del partido siempre estuvimos convencidos de que estábamos haciendo todo lo necesario para concurrir como un elemento más para la victoria del peronismo.

De tener un Partido Justicialista con turbulencia, con conductas sectoriales inconducentes, con vanidades que solo buscaban reconocimientos personales, a tener un peronismo victorioso es el epílogo soñado y la verdad, que no tan solo es un sueño personal, sino de todos aquellos que recorrismos este camino para colocar al partido en un contexto histórico, y en donde aspiramos que la nueva conducción esté integrada y sea un soporte fundamental en el gobierno que viene.

En pocas palabras

De 54 años, casado, 6 hijos. Fue asesor y secretario Privado de la Presidencia de la Cámara de Diputados. Director de asuntos políticos en la subsecretaría de la Juventud, “que era un organismo innovador que había creado Ramón Saadi”. Director de Acción Social de la provincia y Presidente de la Caja de Jubilaciones. Diputado provincial desde el ´91 al `95, ejerciendo la presidencia del bloque del PJ. Luego asesor parlamentario del Bloque de Senadores Justicialistas y asesor del Parlamento del NOA. Dentro del Partido Justicialista fue secretario de Formación Política, consejero provincial, y actualmente es el presidente del partido y congresal provincial.

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