Por el Eco en el Cívico, el Parque fue una guardería

Por el Eco en el Cívico, el Parque fue una guardería
Para no pagar, los conductores estacionaron en el espacio verde, a pesar de que está prohibido.
Mientras los operarios del Estacionamiento Controlado comenzaban a imprimir los tickets en las calles aledañas al Centro Cívico, el Parque de Mayo se iba superpoblando hasta llegar a transformarse en una guardería. Los conductores dejaron sus autos a ambos lados de las calles internas (en las que está prohibido el estacionamiento) e incluso en el medio de una rotonda, en algunas veredas y hasta sobre el césped. Todo con el objeto de no pagar por estacionar. Según los operarios del Eco, quienes más usaron los boxes fueron los que llegaron al edificio a hacer trámites.

El Eco desembarcó en la zona comprendida entre Córdoba, Laprida, Salta y Segundino Navarro, ayer. Y, según los operarios del sistema y por lo que se podía observar a simple vista, muchas de las personas que trabajan en el Centro Cívico y antes dejaban el auto toda la mañana estacionado en la calle prefirieron no pagar y dejar sus vehículos en el Parque. Así, quienes llegaron a hacer ejercicio al espacio verde se vieron rodeados de autos. También tuvieron complicaciones los conductores que circulaban por las calles del interior del Parque, ya que, a pesar de que esas arterias corren en una sola dirección, los autos estaban estacionados a ambos lados, por lo que el espacio que quedaba para el tránsito era mínimo.

La congestión fue tal que los conductores dejaron sus autos hasta alrededor de la rotonda en la que está la estatua de San Martín. Justo ahí comenzaron a hacer las multas por mal estacionamiento los inspectores de la Capital. “No se puede estacionar acá, al lado del cordón amarillo, bajo el cartel que marca la prohibición y en contramano. Ahora vamos a hacer multas a estos autos, después veremos qué hacemos con los que están estacionados en las calles internas del Parque”, contó Pablo Rodríguez, uno de los inspectores.

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