Cumplió las expectativas y el objetivo está muy cerca

El Lobo mantuvo la base del ascenso, apostó a la continuidad del DT y no se apartó de una política austera en el mercado. Con esas claves, el balance da positivo

El desafío de la vuelta a la máxima categoría obligaba a Gimnasia a no dar pasos en falso en la toma de decisiones. Tras el pico de euforia que significó el ascenso, el Lobo puso manos a la obra con la mira puesta en la permanencia y apostó a lo seguro: continuidad de un proyecto de trabajo, mantener la base de jugadores y unos pocos refuerzos para evitar un despilfarro de dinero que comprometiera la tesorería de la institución. La tentación para salir a abrochar incorporaciones de fuste era grande. El club pasaba de los ínfimos tres millones de pesos por temporada en derechos de TV a los más de 22 millones que le corresponden en su vuelta a Primera. Sin embargo, desde calle 4 se eligió el camino de la austeridad, con el afán de no someter a las arcas de la entidad a gastos que muchas veces se tornan pesadas mochilas que incrementan las deudas. Incluso, más allá de lo estrictamente económico, no hay que perder de vista que la llegada alocada de refuerzos no siempre es sinónimo de éxito. Sobran los ejemplos de equipos que cambiaron abruptamente la conformación de su plantilla al llegar a Primera y que pocos meses después se encontraron otra vez en la B Nacional y, encima, con la pesada herencia de las deudas acumuladas por la firma de contratos impagables. CONTINUIDAD, PALABRA CLAVE En el plano deportivo, la apuesta por la continuidad es el paraguas protector de todo el proceso futbolístico. El trabajo a largo plazo que está protagonizando Pedro Antonio Troglio junto a todo su cuerpo técnico empieza a tener ribetes históricos, en cuanto a los tiempos, para la institución. El DT lleva 26 meses ininterrumpidos con el buzo albiazul, un logro significativo en un fútbol donde gobierna el cortoplacismo y unos pocos resultados adversos suelen devorarse entrenadores. De hecho, revisando la historia reciente del fútbol tripero, hay que remontarse hasta el primer ciclo de Carlos Timoteo Griguol para encontrar un técnico que haya permanecido por más tiempo al mando del timón tripero que Troglio en la actualidad. El Viejo, en su primera etapa, estuvo en el club entre octubre de 1994 y julio de 1999 de manera ininterrumpida. De allí en adelante, ningún otro profesional consiguió completar 26 meses en el banquillo mens sana, como ocurre con el actual proceso del ex volante de la Selección en Italia ‘90. Y el único que estuvo cerca de llegar a esa marca fue el propio Troglio en su primera incursión en el Lobo. De la mano de ello, la otra clave es la continuidad de la base del plantel sin grandes alteraciones. Siguieron los que tenían aún contrato vigente, extendieron su vínculo varios de los que acababan relación con la entidad y no fueron vendidos los jugadores más destacados, con Fernando Monetti como figura emblemática de esta situación. OBJETIVO A LA VISTA Desde antes de que empezara a rodar el balón en esta temporada 2013-2014, este equipo de Gimnasia se trazó un objetivo claro: llegar a los 25 puntos por torneo, para evitar sofocos en la tabla de los promedios. Y en esta primera parte la realización de esa consigna grupal está muy cerca de ver la luz. El Lobo tiene 22 puntos, está fuera de la zona roja del descenso y tiene a tiro el objetivo. Para lograrlo, alcanzará con una victoria en casa ante Quilmes y aún tendrá por delante una chance más con la visita de la última fecha a la Bombonera, posiblemente con un Boca fuera de toda lucha. Es verdad que con el arranque perfecto -sumó 9 sobre 9 en los tres primeros cotejos- hubo quienes se corrieron del objetivo y, con todo derecho, se permitieron ilusionarse con ir por algo más. Sin embargo, luego la realidad mostró otra cosa y el plantel volvió a enfocarse en la consigna primordial: los 25 puntos. El equipo sumó 4 puntos sobre 6 ante los elencos que lo acompañaron en la vuelta a primera, ganó 5 partidos y mereció mejores resultados ante Arsenal y, sobre todo, Argentinos, a los que dominó aunque sin llegar a imponerse en la red. La muestra futbolística del pasado domingo ante Lanús retempló la confianza de un equipo que cayó en una meseta en sus últimas presentaciones. La sólida producción ante uno de los mejores equipos del campeonato levantó la moral de un grupo que tiene en la fortaleza anímica uno de sus principales valores. Gimnasia está cerca de su objetivo. La empatía que genera Troglio en el mundo gimnasista, la identificación de los referentes del plantel con el club y la claridad conceptual desde lo táctico-estratégico son los sostenes fundamentales de un equipo al que no le sobra nada, pero que sabe a qué juega y se encuentra a un paso de alcanzar la meta que se propuso. Hay que remontarse a Timoteo Para encontrar un DT con más tiempo ininterrumpidamente en el banquillo albiazul. Troglio lleva 26 meses en el club y Griguol (primera etapa) estuvo de octubre del ‘94 a julio del ‘99

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