En la terminal de trenes madrilista donde fallecieron 192 personas están previstos diversos homenajes. En tierras japonesas se llevan a cabo distintos actos oficiales en memoria a los 18.500 muertos
El acto principal tendrá lugar en el Parque de la Alhóndiga, en Getafe donde se realizará una ofrenda floral junto al Monumento a las Víctimas del Terrorismo erigido, y se guardará un minuto de silencio.
Es de destacar que a nueve años de los hechos un centenar de personas continúan recibiendo ayuda psicológica todas las semanas o cada 15 días.
Cabe recordar que un total de 192 personas murieron el 11 de marzo de 2004 en Madrid tras la explosión de once bombas en cuatro trenes de Renfe.
Actos en Japón
A las 14:46 hora local, las 2:46 hora Argentina, la misma en la que se registró el sismo del 11 de marzo de 2011, millones de japoneses guardaron un minuto de silencio para recordar a las víctimas de la tragedia, la peor desde la II Guerra Mundial.
El escenario, decorado con lirios y narcisos blancos, una
placa de madera de más de dos metros y una bandera de Japón, contaba con varios arcos que simbolizaban la reconstrucción de las zonas devastadas en el noreste nipón.
Durante la ceremonia, celebrada en el Teatro Nacional y a la
que asistieron unas 1.200 personas, el emperador de Japón expresó, como el año pasado, su "profundo pésame con las víctimas y sus familias, quienes han perdido a personas imprescindibles".
Acompañado por la emperatriz Michiko, Akhito recordó también la labor de todos los que han colaborado en estos dos años tanto en la reconstrucción de las zonas devastadas como en poner fin a la crisis nuclear "en un escenario difícil".
Por su parte, el primer ministro japonés prometió acelerar
las labores de reconstrucción y recordó a los cerca de 315.000 nipones que tras la tragedia "viven en una situación incómoda" y los casi 57.000 que no han podido regresar a sus casas debido a la contaminación nuclear.
"Nuestros antepasados han sido capaces de sobrevivir a
innumerables dificultades y salieron adelante. Aprendiendo de ellos vamos a salir adelante juntos", concluyó el primer ministro.
En el homenaje también hablaron familiares de las víctimas de las prefecturas de Iwate, Fukushima y Miyagi, las más afectadas por las olas del tsunami, antes de efectuar una ofrenda floral.
Millones de japoneses en todo el archipiélago recordaron en
silencio a los fallecidos por la tragedia, mientras que en los
municipios más afectados de la costa nororiental las alertas de tsunami volvieron a sonar como homenaje.
También se convocaron manifestaciones antinucleares para pedir el abandono completo de la energía nuclear en Japón, en un momento en el que el nuevo gobierno reabrió la posibilidad de retomar de forma paulatina ese tipo de energía.
El tsunami de 2011 destruyó cerca de 400.000 viviendas y otros edificios en la costa noreste japonesa, donde, dos años después, cerca de 315.000 personas aún permanecen evacuadas en viviendas temporales.
Mientras, en Fukushima, la crisis nuclear, la peor desde Chernóbil en 1986, dejó cerca de 57.000 desplazados debido a la radiación de la planta, que afectó gravemente a la ganadería, la pesca y la agricultura local.
El tsunami, además, generó en esas tres provincias, cerca de 27,6 millones de toneladas de escombros provenientes de restos de casas, edificios y automóviles, que se estima serán retirados completamente en marzo del año próximo.
Tras lo ocurrido, los 50 reactores nucleares del país fueron cerrados para realizar labores de reparación o mantenimiento. Dos de ellos fueron nuevamente puestos en funcionamiento en julio.
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