Cumpleaños sin nada que festejar para Benedicto XVI y su papado

En medio de las críticas por los escándalos de pedofilia que involucran a sacerdotes católicos, el Vaticano celebró ayer el natalicio del Papa. El lunes se cumplen cinco años de la llegada de Ratzinger al poder de la Iglesia.
Sin grandes festejos ni ánimos para organizarlos, el papa Benedicto XVI cumplió ayer 83 años y este lunes concretará su primer lustro frente a un Papado jaqueado por numerosos escándalos que van desde la pedofilia de curas católicos a las tensiones con musulmanes, judíos y anglicanos. En las últimas semanas, una oleada de casos de denuncias de abusos sexuales rozaron la responsabilidad del Papa cuando ejercía como arzobispo en Munich y frente a la Congregación por la Doctrina de la Fe , y no actuó con firmeza contra religiosos involucrados en delitos.

"No recuerdo un pontificado de la era moderna que haya vivido más crisis. Tantas controversias han terminado por dividir a los católicos, que sienten que la Iglesia está dividida y no tiene el mismo poder de influencia que tuvo Juan Pablo II", opinó el vaticanista Marco Politi. Y el teólogo suizo rebelde Hans Kung, quien en la época del último Concilio era una de las autoridades religiosas más jóvenes, junto a Joseph Ratzinger, advirtió que el pontificado actual se presenta cada vez más "como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas".

En rigor, el Papa ha estado bajo fuego desde el inicio de su papado, cuando olvidó en su primera audiencia con la prensa internacional saludar en español, el idioma de la mayoría de los católicos en el mundo. Pero entonces, nadie podía imaginar en 2005 que Benedicto XVI suscitaría pocos años después una avalancha de controversias, comenzando en septiembre de 2006, cuando despertó la ira del mundo musulmán, tras vincular al Dios del Islam con la violencia y la irracionalidad en una conferencia en la Universidad alemana de Ratisbona, donde había oficiado de profesor en el pasado.

Al rosario de escándalos, se le suma su decisión de levantar el veto a los ultraconservadores lefebvrianos en enero del 2009, así como la absolución del obispo negacionista Richard Williamson, generando una de las mayores crisis con los judíos. Ayer, la Justicia alemana condenó al religioso que se había desempeñado en un seminario en Argentina, hasta su expulsión por orden del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, a pagar una multa de 10 mil euros por haber negado la existencia del Holocausto, en una entrevista televisada en territorio germano. En Alemania, así como en Austria, rechazar la existencia del Holocausto es considerado un delito punible. Williamson fue sentenciado en ausencia, ya que nunca se presentó ante el tribunal.

Ratzinger, que participó de las Juventudes Hitlerianas, excomulgó en los 80 sin titubear a los teólogos de la liberación de América latina y también sufrió un duro revés en su primer y único viaje a Latinoamérica, al arribar a Brasil en 2007. Durante la gira latina, no sólo atacó a los teólogos de la liberación por su politización, sino que elogió la evangelización del continente, guardando silencio sobre el genocidio indígena cometido durante la conquista española.

Y, en Africa, sancionó el uso del preservativo, en un continente donde el sida es la principal causa de muerte.

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