Unos 400 alumnos por turno deben recibir la ración alimentaria del Paicor en el “hall” de ingreso al establecimiento educativo. La primera solicitud se remonta a 2004.
Al iniciar el ciclo lectivo, cada mediodía la entrada del establecimiento se convertirá en un comedor colapsado, con más de 400 comensales.
Mientras tanto, los alumnos del turno siguiente, intentarán entrar como puedan. La misma escena se repetirá al atardecer. El desayuno y la merienda, se servirán en el patio.
Las cartas al gobierno provincial comenzaron en el año 2004 y nunca cesaron. En 2008 fue entregado un petitorio con más de mil firmas al ministro de Educación provincial, Walter Grahovac, quien se comprometió públicamente a concluir la obra pero el edificio continua inconcluso. Entre las tareas de febrero en la agenda del director, figura reclamar otra vez el comedor.
El año pasado, luego de una nota publicada por este diario, la obra tuvo algunos avances.
“Vinieron funcionarios provinciales y se reunieron con el intendente, éste cumplió con lo que le correspondía pero la obra no llega ni al cincuenta por ciento”, explicó Mazzieri.
Y agregó: “Hubo que remodelar lo hecho, derribar algunas columnas, pero todo sigue en ruinas. Ahora me dijeron que quizás lo resuelven a través de la Comunidad Regional”.
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