Desde 2013, los “guías” de los no videntes podrán estar con ellos en todo lugar público.
A un año de aprobada esta iniciativa y a pesar de la obligatoriedad de su cumplimiento, muchas personas actúan con desconocimiento, sobre todo en los transportes públicos, donde los perros guías no tienen cabida. En este sentido, las instituciones y organizaciones que trabajan con personas discapacitadas visuales continúan la lucha para que se cumpla esta norma y se garanticen las medidas necesarias para que puedan desplazarse libremente por la ciudad sin tener que toparse con hechos que los releguen.
Para los dueños de los perros “lazarillos” es difícil conseguirlos porque en Argentina no hay escuelas que los entrenen, por lo tanto son muy pocas las personas que cuentan con uno de estos. Cuando la relación entre el animal y la persona se consolida, conforman un solo binomio y se necesitan mutuamente para poder vivir.
A la avanzada
Estados Unidos y Canadá son dos de los países que están más avanzados en esta materia, incluso muchos argentinos se ven obligados a instalarse allí para recibir el entrenamiento necesario, con el fin de poder manejarse con un perro guía.
Comentá la nota