La decisión de la Autoridad Palestina (ANP) de pedir a la ONU el reconocimiento como estado soberano provoca múltiples negociaciones de última hora entre los Jefes de Estado que asisten y acaparará el centro del debate de esta semana en la Asamblea General del organismo.
El debate sobre la cuestión palestina comenzó ayer con una reunión integrada por la ONU, Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea (UE), y presidido por el ex premier británico Tony Blair. El denominado Cuarteto de Medio Oriente, que acumula fracasos en sus intentos de reanudar las negociaciones entre israelíes y palestinos, trata de nuevo en Nueva York de reactivar las negociaciones.
Hace dos días el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, confirmó que presentará ante el secretario general de la ONU su petición unilateral de reconocimiento de Palestina como Estado número 194 de la organización. Ese pedido desencadenará un proceso que amenaza con convertirse en una nueva crisis internacional.
Tras esa presentación, que Ban Ki-moon tendrá que enviar de forma obligatoria al Consejo de Seguridad, sus quince miembros tendrán que pronunciarse y decidir si aceptan la petición.
Esto requiere que haya una mayoría favorable de nueve miembros y ningún veto de los cinco permanentes (EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China), lo que no ocurrirá porque Washington ya aseguró que bloqueará esa petición pues considera que la mejor vía para avanzar en el reconocimiento del Estado palestino es la negociación directa con Israel.
Entre los gobiernos europeos, la decisión de la Autoridad Palestina cuenta con diversos grados de adhesión, mientras que la UE se ha limitado a tomar nota de la posición y a confiar en los buenos oficios del Cuarteto para reactivar las negociaciones de paz.
También ayer se conoció un breve comentario del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien subrayó que “la paz no puede alcanzarse mediante medidas unilaterales dentro de la ONU” y señaló que el pedido “está destinado al fracaso”.
Para intentar bajar en nivel de conflicto ya se barajan otras opciones como el que se logrará con el estatuto de “Estado no miembro observador” para Palestina, similar al que cuenta ahora el Vaticano en la Asamblea.


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