SANTIAGO (AFP).- Un niño boliviano que viajó a Chile por error tras esconderse en el chasis de un camión en su intento por reencontrarse con su madre, en un tortuoso viaje de más de 500 kilómetros, sin comida y bajo temperaturas extremas, retornó a su país y en breve será entregado a su mamá.
“Volveré algún día con mi mamá”, dijo a la prensa el niño, identificado como Franklin Vilca, de 10 años, antes de abordar el bus que lo trasladó el viernes por la noche de retorno a Bolivia, según ordenó un tribunal de la ciudad de Iquique, 1.800 kilómetros al norte de Santiago. Franklin vivía en la ciudad boliviana de Oruro junto a su padre y su hermano mayor, pero se fugó hace una semana, con el fin de reencontrarse con su madre, quien purgaba una pena en una cárcel de la localidad de Cochabamba por tráfico de sustancias controladas para la elaboración de droga. La mujer, Zenobia Huanaco, había cumplido la sentencia hace tres meses y trabajaba en el área rural de Cochabamba, hecho por el cual se encontraba lejos de su hijo. El chico se subió a un camión escondido en una caja de herramientas, para cumplir su cometido, pero sin saberlo, inició un viaje que lo llevó hasta Chile en una ruta ubicada a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar por el altiplano, una agreste zona donde se presentan extremas temperaturas. Tras un recorrido de más de 500 kilómetros sin haber recibido comida ni bebida, el menor llegó hasta Chile donde fue recogido por Margarita Flores quien lo entregó a la policía, pero un juez de la ciudad de Iquique decidió que la mujer lo tuviera durante se resolviera su retorno a Bolivia. El menor se encontraba en buenas condiciones físicas, según constató el Consulado de Bolivia, gracias a los cuidados de Flores quien lo tuvo bajo su cobijo durante una semana y que se despidió entre lágrimas.
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