FPV: El culebrón de Valle Viejo acaparó la atención del cierre

En el armado del Frente para la Victoria, todos los distritos tuvieron su particularidad y sus disputas, algunas muy acaloradas a la hora de los renunciamientos y los “acuerdos de palabra” a los que había que arribar, bajo presión, porque expiraba el plazo para presentar alianzas, como en el caso de Tinogasta, pero el culebrón que fue Valle Viejo acaparó la atención de todo el arco del peronismo, que se reunió para seguir de cerca el cierre de listas en la planta alta de un bar céntrico de calle San Martín.
Históricamente, el departamento fue escenario de feroces internas que hicieron sucumbir a cualquier propuesta electoral que presente el PJ, ya sea solo o aliado para acceder al poder municipal.

Y en este caso, parece que no será la excepción, dado que luego de las traumáticas internas del PJ, con acusaciones de pertenencia al “Gallo” Jalile, de “corte de votos”, y de otras travesuras para perjudicar a los ocasionales compañeros del propio sector, durante estos días se sumaron las internas del kirchnerismo, que no le iban en zaga en cuanto a calor.

En ese marco, se negociaba todo, se peleaba por todo, hasta por el concejal suplente.

Divididos en al menos 6 fracciones, el peronismo chacarero no logró consensuar un esquema de equilibrio.

El merismo bajó a Juan Pablo Bosch, que aspiraba primeramente a la intendencia y que con el correr de los días se conformaba con la senaduría. Pero en la pelea con el bombonismo, fue perdiendo fuerza para ocupar alguna nominación.

Es que el acuerdo marco con el PJ, que se iban a respetar los resultados de la interna que ganó Julio Segura, dejó solo el espacio de senador para el FPV, escaño que actualmente ya ocupa la médica Antonia “Curcuha” Mercado.

Pero cuando se le ofreció a la dirigente barrial Natalia Soria reemplazarla, se negó y “se empacó”, pretendiendo desplazar a Segura.

Paralelamente, la primera concejalía en la que postula a Juan Alvarez, ganador de la interna, también levantó polvareda, porque Lucía le había prometido ese cargo a Yolanda Saadi, que muy enojada se negó a firmar el 2º lugar.

En ese momento, llegó al búnker Soria y un grupo de seguidore,s y entró raúdamente a la oficina a firmar su aceptación, pero cuando comprobó que era para senadora y que Segura había quedado firme, salió enfurecida y no aceptaba ni siquiera detenerse, cuando ya en la calle algunos dirigentes intentaban hacerla entrar en razón. Se subió a un auto vociferando y desapareció. A los minutos, apareció como candidata a intendente en la lista del Frente Chacarero.

Entonces, los apoderados del FPV echaron mano al ex funcionario del Senado en los tiempos que Corpacci era vice, Pablo Gallardo. Algunos dicen que es hasta tanto convenzan a Soria; otros, que no insistirán más y que le harán recordar a la joven dirigente que su construcción política la hizo “a costillas de Lucía”.

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