El Consejo Municipal de Cultura de General Pueyrredon salió a cuestionar el Convenio que firmó el intendente Pulti, con el cónsul de Italia, Fausto Panebianco, para construir un Centro Cultural Italiano en la Usina Vieja del Puerto. “La entrega de este inmueble no respeta los compromisos del estado con la comunidad”, se denunció.
A renglón seguido, se recalcó que ‘el barrio del puerto’ o ‘pueblo de pescadores’ que ha sido uno de los dos núcleos que conformaron la Mar del Plata histórica y vigente, careció en su trazado original de una plaza central. La posibilidad de contar con el predio y los inmuebles permitía tanto la creación de un centro administrativo como la creación de un centro cívico-cultural destinado a los pioneros de la pesca en la Argentina y a la comunidad portuense que tanto ha contribuido al desarrollo de la ciudad como a la identidad local y dotarlo de una plaza central, formando un gran conjunto con la Sagrada Familia”.
En ese orden, se agregó: “Se pretendía que el edificio de los laboratorios de la empresa se destinara a centro administrativo y sede de la delegación, preservando los restantes para las funciones que fija la ley, separando así lo administrativo de lo cívico cultural. Estas acciones fueron presentadas al Municipio en un concurso para representar a Mar del Plata en un encuentro de Mercociudades, mereciendo el primer premio, considerándoselo un ejemplo de buenas prácticas urbanas”.
A su vez, se recalcó que “las malas gestiones, con la complicidad de un sector altamente especulativo y de intelectuales permitieron la demolición de la banquina y la construcción del centro gastronómico, con lo que se le quitaba a la calle 12 de Octubre la gastronomía, uno de sus fuertes, que la mantenía activa e iluminada más allá del horario comercial, lo que produjo su degradación y pérdida de atractivo. Por otra parte se creó el museo que iba a ubicarse en la Usina, lo que no se realizó. Hoy es un ente carente de la escala que merecía y alejado de la altura de lo que debería representar”.
“No se han atendido las advertencias y solicitudes realizadas a los intereses influyentes del Puerto ni tampoco a los sucesivos responsables de la Delegación, para la protección de la calle 12 de octubre y la valoración de la identidad del lugar y su capital cultural. Consumados los hechos, la construcción del Centro Gastronómico afectó a la calle 12 de Octubre quedando relegada a un centro vecinal como los de otros muchos barrios, vacíos, oscuros e inseguros por las noches”, se añadió.
Y se afirmó que “las acciones de quienes fueron partícipes de que la calle se degradara, perdiera valor simbólico y capital cultural, han intentado por distintos medios vanamente recuperar su esplendor. El centro cívico cultural podría constituir un polo de atracción intraurbana importante, máxime si estuviera destinado a los fines que establece la ley de traspaso y destinado a los pioneros de la pesca en la Argentina”.
“Señor Intendente la ciudadanía tuvo que movilizase para que no se concediera la Plaza del Agua, hoy la realidad nos da la razón. Y la ciudad y la ciudadanía comprueban el valor instrumental o de herramienta ciudadana que posee La decisión de hacer un convenio para ceder el edificio de la ‘Usina Vieja’ a una colectividad nos parece verdaderamente injustificada, no porque estemos en contra de tal o cual colectividad, como Consejo de Cultura estamos muy lejos de todo acto discriminatorio, sino porque creemos que se trata de un ‘medio’ para el desarrollo de la cultura y la ciudadanía y destinado además a honrar a ‘los pioneros de la pesca en la argentina’.Consideramos que pertenece a toda la comunidad de Mar del Plata y del Partido de General Pueyrredon. y que se debiera respetar la letra y el espíritu de la ley de traspaso”, se aseguró.
“Creemos que la entrega de este inmueble no respeta los compromisos del estado con la comunidad. Por otra parte, nos preocupa que con este antecedente, de consumarse, sirva para justificar acciones sobre otros complejos monumentales. Es una necesidad y casi una obligación que nuestro estado municipal establezca políticas culturales que sean claras a la hora de gestionar los recursos y el capital cultural”, finaliza el texto.
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