La edificación futura no respetaría la ordenanza que limita las construcciones en algunos barrios de la ciudad. El concejal Carlos Katz se mostró crítico e irónico contra el intendente Pulti y reflejó datos que encienden otra polémica
La normativa también fue impulsada por el Ejecutivo y en el recinto, sólo contó con los votos del oficialismo para su aprobación. La misma tiene por objeto aparente el respetar y preservar el tejido urbano de distintos barrios residenciales.
En este sentido, el arquitecto entendió que “esa ordenanza, por iniciativa del propio (Gustavo) Pulti, se centró en limitar las alturas de los edificios en esas zonas, y ni siquiera advirtió que, por ejemplo, el anunciado proyecto para la Vieja Terminal no las considera, ni respeta”.
La oposición ya había advertido que la legislación fue sancionada sin un análisis previo del impacto que podía registrar en los sectores delimitados. En consecuencia, Katz remarcó que el texto que establece la protección de los barrios, indica en su artículo 3 que “en el entorno inmediato -tan inmediato como la vereda de enfrente de la Vieja Terminal en calles Garay, Sarmiento y Las Heras- sólo se podrá construir hasta planta baja libre, más 4 pisos”.
Luego, agregó que en otro punto determina que la altura de cada piso no puede superar los 3 metros.
“En síntesis, una simple cuenta indica que para preservar el barrio no se puede construir más allá de los 15 metros de altura. Y según anunció el intendente, el proyecto de la vieja terminal ‘sólo’ tendrá 23 metros sobre esas calles”, sentenció el edil, quien ironizó: “No vendría nada mal una calculadora”.
Asimismo, el presidente de la comisión de Obras añadió que el artículo 6 de la flamante ordenanza expresa que “no será de aplicación en los distritos mencionados, bajo ningún concepto, incentivos o incrementos de altura por encima de los límites establecidos”. En esta línea, se preguntó “¿Qué entenderá el intendente por ‘bajo ningún concepto’?”.
En otro orden, Katz se hizo eco de las declaraciones periodísticas tanto del jefe comunal como del Secretario de Planeamiento, quienes explicaron que “sobre Alberti la altura del edificio llegará a los 26 metros, mientras que el campanario tiene 27 metros de alto, por lo que no se superará la altura máxima de dicha construcción”.
“¿Esperarán que aplaudamos? A mi criterio, que puede ser discutible, la altura a usar como referencia debería ser la del viejo edificio, no la de su torre, para que en verdad se logre una continuidad razonable en términos de tejido urbano”, reflexionó el arquitecto.
Al finalizar, el concejal instó al gobierno comunal a cumplir con la ordenanza sancionada hace 4 días, mientras sostuvo que las autoridades del Municipio “explican mal las cosas o carecen de un criterio que dé alguna certeza técnica a las decisiones”.

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