Cacault aseguró que el fallo judicial que obliga a Fischer a respetar el Rewe aborigen, no sienta un precedente para el municipio. Además, indicó que las autoridades “tradicionales” de la comunidad, “no están en regla” y carecen de institucionalidad y voluntad para dialogar.
El jefe comunal, diferenció el caso de Fischer con el caso del Camping Correntoso: “Para nosotros la primera ocupación sigue siendo el camping. Son temas muy distintos porque ahí la comunidad Mapuche avanzó sobre un predio que es del municipio, o sea de todos nosotros. Cuando una comunidad avanza sobre lo público, ahí es que nosotros tenemos otro enfoque”.
Asimismo, indicó que pese a las declaraciones formuladas tanto por el werken Mario Railaf, como por los distintos representantes de la Confederación Mapuche en FM Andina, “nunca se los ha dejado de recibir en el Municipio”.
En este sentido, puntualizó: “En realidad yo los he ateniendo cada vez que vinieron. Les he pedido que me definan qué es para ellos un barrio intercultural y aún no han mostrado que significa esa propuesta, si pretenden 100 m2 o 10 hectáreas. Además, tampoco me han acercado la lista con todos las personas que integran la comunidad local”.
En cuanto a la recientemente creada comisión de la comunidad Paisil Antriao (liderada por Orlanda Barría Paichil y Ester Pascal Paichil), la cual es desconocida por la Confederación, Cacault planteó: “es muy difícil establecer un dialogo serio porque las autoridades de la comunidad “tradicional” no tienen institucionalidad. La Personería Jurídica provincial la tienen vencida y no han hecho elecciones, así que no están en regla. En medio de todo eso, apareció una nueva comisión. Todo esto le quita institucionalidad al dialogo y así es muy difícil avanzar”, culminó.

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