Las muertes de María Teresa Filgueira y Juan Manuel Alvarez, madre e hijo, de 83 y 35 años respectivamente, se registraron por un paro cardio-respiratorio sin lesiones externas, entre 24 a 36 horas a ser encontrados sus cuerpos el pasado sábado a la mañana en un departamento del edificio de Villarino y Paso, según revelevó la operación de autopsia realizada en Chivilcoy.
Los cuerpos sin vida de ambos fueron encontrados minutos después de las 10 de la mañana del sábado pasado en el departamento A, piso octavo del edificio ubicado en Paso 7, y recién fueron retirados pasadas las 15 luego de efectuarse las distintas pericias en el lugar. Después de las 19 se procedió a realizar la operación de autopsia a cargo del Dr. Juan Carlos Benzo, médico de la Policía de Chivilcoy, quien dictamino que la muerte de las víctimas se habría registrado entre 24 a 36 horas al momento del inicio de dicha operación, y que ambos habrían fallecido a raíz de un paro cardio respiratorio, no encontrándose lesiones externas en ninguno de los cuerpos.
Asimismo, el informa elevado por el médico forense, indicaría que se debería aguardar las pericias sobre los tejidos enviados al laboratorio, que permitirían echar luz sobre la causal de los fallecimientos. Según se cree, pudieron haber muerto por inhalación de monóxido de carbono, teniendo en cuenta que al momento del hallazgo de la madre y su hijo, la mujer en el dormitorio y el hombre en el baño, se encontró una hornalla de la cocina prendida y otra abierta, con una importante concentración de gas en el interior del departamento, que obligó a evacuar preventivamente a varios vecinos.
Tal como informó este medio en su edición de ayer, el personal policial tomó conocimiento de ambas muertes luego de que ingresaran al departamento el encargado del edificio y un amigo del fallecido, alertados por la falta de respuesta a sus permanentes llamados. En la cama de la habitación principal se encontró a María Teresa Filgueira, fallecida, y en el baño, acostado boca abajo sobre el inodoro, a Juan Manuel Alvarez, también sin vida.
Por su parte, fueron convocados los bomberos al constatarse la presencia gases, quienes además de evacuar momentáneamente el lugar, procedieron a cortar el suministro de gas natural, el agua y la corriente eléctrica, hasta que se despejó el peligro. Según consta en la causa, la policía encontró la puerta forzada por el portero y un amigo. Las versiones recogidas en el lugar indicaron que el encargado del edificio debió forzar la puerta, que estaba cerrada y con la llave puesta del lado de adentro.
También trascendió que en el interior del departamento se encontró una importante cantidad de dinero, unos 140 mil pesos, según informaron fuentes vinculadas a la investigación, que estaban casi a la vista en dos cajas, que sería producto de la venta reciente de una propiedad. Este dato más el informe de la autopsia habrían descartado la posibilidad de que las muertes hubieran sido provocadas por un hecho delictivo.

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