Ayer, el ingeniero Néstor René Ledesma celebró su cumpleaños número 99 y no tomó esta fecha como “una más”, sino que sirvió para compartir con seres queridos y recordar aquellos años en que con mucho empuje y tesón logró hacer un aporte trascendente para el desarrollo de la provincia.
Ya entrando a su esencial aporte a la educación, recuerda: “Yo he tenido la oportunidad de cambiar la historia del país varias veces en mi vida. Mi educación comenzó en Santiago, porque aquí cursé la primaria y la secundaria. Luego me fui a La Plata a estudiar Agronomía, allí tuve un gran profesor que fue el ingeniero Hirshhorn. Yo me convertí en su discípulo y comenzamos a trabajar sobre lo que él estudiaba, que era la producción de arroz. Y logramos cambiar totalmente la economía arrocera del país”.
Con una lucidez envidiable, Ledesma recuerda que “antes se importaba arroz, Argentina no producía nada. Además, el arroz que se importaba era malo, entonces nuestro equipo de trabajo consiguió un arroz que era precoz, que a los tres meses ya estaba produciendo con mucho más rendimiento y calidad. Antiguamente, tardaba entre 8 y 9 meses en producirse. A partir de allí, Argentina comenzó a exportar en gran cantidad”.
Con el mismo profesor comenzó a trabajar en climatología.
“Creamos entonces el Servicio de Agrometeorología y tuvimos presencia mundial, es decir meteorología en grande y en pequeño. Luego, seguí trabajando en La Plata, me recibí de profesor y decidí regresar a Santiago porque yo sentía que tenía que aportar todo lo que pueda para que mi provincia crezca. Felizmente tuve la iniciativa de crear la universidad y conseguimos fundar dos: la universidad nacional y la Católica y a partir de entonces Santiago comenzó a tener una juventud ilustrada”, resaltó.
Recuerda que en aquellos años “la ignorancia que había en la provincia era muy grande, entonces mi idea era conocer la provincia y traer gente capaz para llevarla adelante. Primero la estudié y me di cuenta de que Santiago tenía muchas oportunidades. Tenía muchas economías distintas. Una cosa es la economía del lado del río, otra es la del sector turístico en Las Termas, otra es la del sector agrónomo en el departamento Copo y todo eso no se sabía”.
La primera carrera forestal
“Lo primero que hicimos fue una carrera forestal, porque Santiago es forestal y si Dios había querido que nuestra provincia sea forestal, debíamos cumplir la voluntad de Dios. Además, la nuestra fue la primera en el país” recordó el ingeniero Ledesma.
Comentá la nota