El debate en el Tribunal Oral en lo Criminal de San Martín, provincia de Buenos Aires, juzgará desde hoy a los jóvenes que robaron dinero y encerraron a sus celadores para escapar de una supuesta clínica a la que fueron enviados por el Estado tucumano para rehabilitarse de su adicción a las drogas. Denunciaron torturas y humillaciones.
TRIBUNAL. Paralelamente al juicio de los jóvenes, se intentará probar que el Estado tucumano también fue estafado.
Cuatro jóvenes tucumanos que denunciaron haber sido torturados cuando estaban internados en una comunidad terapéutica para drogadictos en Buenos Aires, serán sometidos desde hoy a juicio, acusados de haber robado dinero y encerrado a sus celadores para fugarse.
El debate empezará a las 8.30, ante el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de la localidad de San Martín, integrado por los jueces Julio Di Giorgio, Mónica De Benedetto y Agustín Gossn, y con la intervención de la fiscal Paula Leiva.
Los jóvenes, que ahora se encuentran en libertad, llegan al debate acusados de "robo calificado por el uso de armas", delito que prevé una pena de entre 5 y 15 años de prisión.
Los imputados son Mauricio Melo, Marcelo Viñas, Alvaro San Juan y Matías Reinoso, de 25 años, pero que al momento del hecho tenían 19, explicó el abogado defensor Walter Reinoso.
Los 4 denunciaron que como "medidas educativas", los coordinadores los mantenían gran parte del día en un pozo de tierra que les hacían cavar y donde, luego, les arrojaban agua podrida; que simulaban ahogarlos en una pileta de natación y que los obligaban a desplazarse con los codos.
Todo comenzó en 2005, cuando los chicos fueron enviados por el juez de menores de Tucumán Oscar Ruiz a la Fundación Hoffman de Buenos Aires, que nunca los recibió porque no rehabilitaba drogadictos y los derivó a la comunidad terapéutica "Volver a Empezar", ubicada en la localidad de Tortuguitas.
El magistrado los mandó a Buenos Aires porque en Tucumán no había centros de rehabilitación para adictos a marihuana y cocaína, y el Gobierno de esa provincia decidió firmar un convenio con la fundación, presidida por el psiquiatra Silvio Hoffman, conocido por sus apariciones televisivas.
Después de estar varios meses sufriendo los malos tratos, el 1 de abril de 2005 los chicos tucumanos les pidieron a tres coordinadores que los dejaran irse, éstos se negaron y la situación se desmadró. Aparentemente, algunos de los jóvenes amenazaron a los celadores con palos y cuchillos, los ataron y los dejaron encerrados en un baño; además, se llevaron algo de ropa, un celular y 70 pesos para volver a su provincia.
"También quisieron dar aviso a la policía, pero fueron detenidos y permanecieron presos, ya que no les creían su versión", recordó el abogado Reinoso.
Los jóvenes explicaron que cometieron el robo porque necesitaban escapar del maltrato al que eran sometidos, pero el juez de Garantías Mariano Grammatico Mazzari, que los envió a juicio en 2006, echó por tierra sus argumentos y rechazó los pedidos de sobreseimiento, pese a admitir la existencia de los vejámenes.
Estafa a Tucumán
Otra causa pendiente, que el fiscal de San Martín Héctor Scebba denunció ante otra fiscalía, es la que investiga la presunta estafa cometida al Estado tucumano, que le pagaba a la Fundación Hoffman para rehabilitar a los chicos y en realidad los derivaba a otro lugar. Luego de la fuga, se descubrió que la fundación no estaba habilitada para ofrecer tratamientos a drogadependientes, y la comunidad "Volver a Empezar" fue clausurada por la Municipalidad de Malvinas Argentinas.
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