Tienen condenas por homicidio, una de ellas en Chile, y escaparon del pabellón Uno. Hicieron un hueco debajo de un lavamanos y accedieron al exterior. Luego, saltaron y corrieron.
Los cuatro presos que se escaparon son Cristian Humberto Manzini, Víctor Alejandro Campos, Sergio Fabián Soto y Alexis Enrique Retamal Jara. Los cuatro fueron condenados por homicidio –uno de ellos cometido en Chile– y dos de ellos ya cuentan con fugas previas.
Según informó de manera oficial la Policía, la fuga se concretó el sábado por la noche, luego del horario de visita. Los cuatro presos levantaron una “letrina/bacha” (lavamanos) de la celda 10 del pabellón Uno que está en desuso y con candado, y realizaron un pozo de 75 unos centímetros de profundidad.
Luego, siempre según lo informado por la Policía, el boquete dobla en ángulo de 90º y permite la salida a la parte externa del pabellón. Desde allí, los presos corrieron no más de 150 metros, pasaron dos portones y saltaron un alambrado. Así, lograron salir del predio de la cárcel y esfumarse en la meseta.
La fuga fue por los celadores y hasta hubo disparos intimidatorios y una persecución, aclararon desde la Policía. De todas formas, los presos escaparon.
Agregaron desde la cárcel que la celda donde realizaron el boquete estaba deshabitada y con candado, “razón por la que no se advirtió el trabajo en su interior”.
De acuerdo a una fuente penitenciaria, los internos del pabellón Uno trabajaron en el boquete durante un par de días. Los investigadores suponen que los presos limaron el candado y luego lo disimularon para poder trabajar con tranquilidad.
Tras la fuga se convocó a personal de Policía Metropolitana, DESPO y comisaría 20. Luego se sumó el grupo de recaptura del área Delitos.
La búsqueda, centrada en un principio en los alrededores de la cárcel, se amplió al resto de la ciudad y el alerta llegó a toda la provincia.
Desde la Policía se informó que preventivamente se pasará a disponibilidad a los guardias responsables de cada sector.
Respecto de la fuga y la facilidad con la que se concretó, no descartan que se trate de un pase de factura interno relacionado con la exoneración de dos penitenciarios y la suspensión de otros tres por la fuga de Luis Aboy.
Los evadidos
Víctor Alejandro Campos (35) purgaba una condena a prisión perpetua dictada en junio de 2010 en Cutral Co por el asesinato de Gustavo Ariel Medihual, en 2001. Según la Justicia, Campos quemó vivo a Medihual por un supuesto ajuste de cuentas. En julio de 2012 protagonizó una fuga de la U11 junto a otros tres presos.
Cristian Humberto Manzini (32) es conocido como el “asesino del martillo”. Fue condenado a cadena perpetua por asesinar a martillazos a Eduardo Antonio Irribarra Vengas, de 22, en 2006, en la toma Pacífica de Neuquén. Estuvo alojado en la U22 de Cutral Co, de donde se fugó en julio de 2010. Lo atraparon 2 años después en Cipolletti.
Sergio Fabián Soto (23) fue condenado por la Cámara de Todos los Fueros en Cutral Co en noviembre de 2012 a 15 años de prisión por el homicidio de Julio Purrán, un adolescente de 16. El asesinato ocurrió en noviembre de 2010 en el barrio Centenario de esa localidad. Esta sería su primera fuga.
Alexis Enrique Retamal Jara (26) fue condenado por homicidio en Chile y en 2008 escapó de la cárcel de Curicó. En Neuquén fue condenado por varios delitos, entre ellos robo calificado. En junio de 2007 intentó escapar limando los barrotes de la celda. Después denunció que fue golpeado dentro de penal como represalia.
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