Cuatro mil personas viven en situación de calle en Mendoza

Cuatro mil personas viven en situación de calle en Mendoza
Los “sin techo” ahora son más que hace unos años. El Gobierno ayuda pero no alcanza: hay un solo refugio, que no da abasto.
Guardan historias desgarradoras. Están desesperanzados y lo único que quieren es tener un lugar donde guarecerse del frío, del calor y las lluvias. Según la ONG Voluntariado de Emergencia en Mendoza (Red de Voluntarios) serían 4.000 las personas que sobreviven en situación de calle a lo largo y ancho de la tierra del sol.

Un hotel de mil estrellas

“Esto no es vida, a nosotros no nos gusta estar así. Pedimos ayuda al Gobierno de la provincia pero no escuchan, no queremos pan para hoy y hambre para mañana, acá hace falta asistencia”, asegura Jonathan Vela (58), quien es de Maipú y hace un mes y medio que está vagando por la ciudad. Este es sólo un caso entre otros cuatro mil (aproximadamente) que sirve para ilustrar una situación que hoy padecen muchas personas, en su mayoría ancianos.

Lo cierto es que cada año aumenta el número de personas que viven en la calle”. Así lo afirma Oscar Fuentes, titular de Voluntarios de Emergencia, una ONG que todos los años, en colaboración con otras instituciones sin fines de lucro, llevan un registro formal (con nombre y apellido) de aquellos que duermen y comen a la intemperie.

En Las Heras, en el oratorio Ceferino Namuncurá, se encuentra el primer y único refugio para vagabundos. Sin embargo, a pesar de que el corazón es grande, lo cierto es que todas las noches muchas personas se quedan sin lugar y sin otras opciones deben regresar al banco de una plaza o a la puerta de una iglesia para encontrar el descanso.

En este lugar, vale la pena destacar la labor de muchas ONG´s que a través de la Red de Ayuda de Emergencia colaboran paulatinamente para que además de ofrecerles una cama, también se les pueda convidar un desayuno. Así, algunas de las instituciones como Jucum, Puente Vincular, Luciérnagas, Rock and Vida, Hermanas del Buen Pastor, La Bancaria, Cáritas (Guaymallén) y la iglesia La Merced, entre otras.

“En Mendoza no existía un lugar así para la gente como nosotros, los indigentes. Esto es muy importante para mí", dice Fidel Guerrero sobre el nuevo refugio que dispuso el Ministerio de Desarrollo Social para albergar a personas en situación de calle. Y continúa: “Había noches que dormíamos en la Terminal, en hospitales y en casas abandonadas. En esos lugares por las noches te helás y no podés descansar en paz porque los de seguridad de los lugares donde paramos te sacan”, comentó Fidel a El Ciudadano.

Hace falta otro albergue

Si bien desde las ONG´s que defienden a los más vulnerables, reconocen el esfuerzo de Desarrollo Social por abrir el albergue mencionado, la verdad es que también reconocen que uno solo no alcanza.

Del mismo modo, existe un proyecto para que además de generar espacios para el descanso también se disponga de un comedor exclusivo para los “sin techo”.

Otro dato relevante desarrollado en el relevamiento es que el 40% de los marginados no tiene documentación y por lo general son inmigrantes que vienen en su mayoría de Perú, Bolivia y Paraguay./ Orlando Tirapu

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