Cuatro días para hablar sólo de caballos

Cuatro días para hablar sólo de caballos

La Segunda Jornada de Medicina y Producción Equina organizada por la Fundación Fomento Equino de San Luis contó con la participación de expertos que desplegaron clases magistrales sobre la crianza y el cuidado de caballos deportivos.

Dicen que la tercera es la vencida. Pero la próxima edición tendrá un nivel muy exigente por superar. Es que la Segunda Jornada de Medicina y Producción Equina organizada por la Fundación Fomento Equino de San Luis contó con la participación de expertos, algunos con resonancia internacional, que desplegaron una serie de clases magistrales sobre la crianza y el cuidado de caballos deportivos en el complejo educativo Santiago Besso, en Merlo.

Los asistentes resaltaron que los expositores fueran argentinos porque mostraron todo lo que se puede hacer con las herramientas disponibles en el país.

Los disertantes, y la buena reputación que dejó la primera jornada, atrajeron a más de 350 personas de distintos puntos del país. Doce casas de estudios, entre ellas la Universidad Nacional de Río Cuarto y la Universidad Nacional de Rosario, mandaron sus delegaciones. De ahí que la mayoría fueron alumnos de veterinaria aunque entre las sillas hubo también algunos profesionales.

Prueba de la calidad de la capacitación fue que varias instituciones le dieron otro tipo de apoyo y fue declarada de interés académico por la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa; de interés Legislativo por la Cámara de Diputados de San Luis; Municipal, por la localidad anfitriona y también por el Ministerio del Campo.

La Fundación estuvo atrás de cada uno de los detalles y supo canalizar los esfuerzos de sus miembros, colaboradores y auspiciantes para conseguir con su objetivo: capacitar sobre esta temática en Merlo, en San Luis. Porque en realidad, este tipo de encuentros no se repiten con mucha frecuencia en el interior.

Así por lo menos lo estimó uno de los expositores y docente de la Universidad Mazza de Mendoza, José Adrían Ioranzo: “Ése es el embole que tenemos todos los que somos de provincia, hay muy pocas jornadas y en general todo se hace en Buenos Aires. Por eso la iniciativa me parece buenísima, cuando era alumno me encantaban estas charlas así que me parece que aporta mucho a los estudiantes”.

Entre otras cosas,  destacó la variedad de temas del programa y la mezcla de voces que hubo para cada tema. “En cada rincón del mundo hay alguien que puede hacer algo, pero que no necesariamente tiene todos los medios para hacerlo. Está bueno mostrar distintas alternativas sobre cómo arreglárselas en entornos en los que no contás con toda la tecnología”, dijo.

En ese sentido, el encargado de la cría de potrillos en Ellerstina Polo Team -uno de los equipos emblemáticos de este deporte en el mundo- y expositor de la jornada, Sergio Giliberti destacó que los oradores fueran todos argentinos. “Tengo experiencia en el exterior y puedo decir que en Argentina no estamos a un abismo con respecto a otros países, por lo menos en lo que es la formación veterinaria. Por experiencia, he visto cómo se trabaja y si bien en otros lugares tienen un montón de tecnología que a nosotros nos falta, por un factor que es sólo económico, eso no hace que a la hora de armar un congreso no puedas traer un profesional argentino o no pueda estar al mismo nivel un profesional argentino de uno del exterior”.

Ratificó que la calidad del curso fue excelente y dijo que vio a los asistentes “muy enchufados”, ávidos de aprender y escuchar. “Cada uno hubiera podido seguir hablando durante más de una hora y media.  Creo que va a ser muy valioso para su formación”. Ademas, resaltó el deber que tienen aquellos que con varios años de experiencia de transmitir y volcar los conocimientos a quienes recién empiezan.

Aunque la jornada no sólo estuvo al servicio del saber, sirvió también para posicionar a la provincia como un punto de encuentro entre colegas y futuros colegas, para intercambiar opiniones y visiones entre los que trabajan con los libros para rendir exámenes, los que vienen del ámbito científico-académico y los que vienen de la parte privada con un aire más comercial. “Siempre me gustaron los caballos y desde que empecé la Universidad, cada curso que salía me anotaba para asistir porque estas jornadas me gustan porque aprendés y te permite conocer nueva gente y futuros colegas”, aseguró María Celeste Caviglia, estudiante de cuarto año de la Facultad de Veterinaria de Casilda.

Y efectivamente este ciclo tuvo esa calidez, generó diálogo e integración. “Los que venimos de la parte privada nos mezclamos con docentes universitarios y con los chicos y de eso sale algo muy bueno”, afirmó Alejandro Dalvit, un profesional de Río Cuarto, y remarcó que “se ve lo que pasa afuera, con qué medios contamos y con cuáles no”, “ninguno se guardo nada, todos contaron sus experiencias, sus aciertos y desaciertos, las cosas también en las que nos equivocamos, que está bárbaro para que a los chicos cuando salgan no les pase lo mismo”. 

“Me parece muy bien que haya una integración entre distintas facultades de docentes como también de muchísimos alumnos que vinieron de todo el país, creo que genera un intercambio muy bueno”, agregó José Mathurin, docente  la facultad de Esperanza, de la Universidad del Litoral.

Entre los asistentes hubo gente de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, Mendoza, Catamarca, entre otras provincias. Si bien muchos resaltaron el paisaje serrano, la infraestructura hotelera y el amplio menú de actividades, la distancia se hizo larga. “Lo que tiene es que a nosotros nos queda lejos, pero como queda en el centro del país a todos nos queda a la misma distancia".

“La verdad es que nos queda bastante lejos, a casi mil kilómetros pero está muy bueno para aprovechar, para conocer el lugar, la zona, la gente, muy interesante, muy lindo”, aseguró Alicia Montesi, una veterinaria que desde hace cuatro años se dedica a los caballos de cuadreras en Villa Ángela, Chaco.

 

Un poco de todo

Una particularidad que tuvo esta segunda edición fue que tuvo dos días de talleres: el primero que fue dictado el día antes del inicio del curso y el segundo que fue desarrollado el domingo pos jornada. “Ésa fue la novedad, porque grupos reducidos de entre 6 a 7 personas pudieron hacer una práctica a campo con el disertante”, explicó la secretaria de la Fundación, Graciela Depiro. “Queríamos que aquellos que quisieran, pudieran tener una enseñanza personalizada”, asegur

Por supuesto que en el curso además de las charlas hubo prácticas a campo con caballos, que estuvieron intercaladas en el programa. La primera exposición,  y como para endulzar a los asistentes, estuvo a cargo del médico veterinario Sergio Giliberti, encargado de la cría de caballos en Ellerstina Polo Team uno de los equipos emblemáticos del polo argentino.

Con el rótulo de “Experiencias sobre la evaluación, control y corrección de los aplomos en potrillos deportivos”, intentó captar la atención de la audiencia para concientizarlos sobre la importancia de los aplomos, es decir, la alineación de las extremidades de los caballos. De esto depende el desempeño a futuro de los potrillos porque “algún defecto en los aplomos puede derivar va desde la incapacidad deportiva total, hasta pequeños defectos en las líneas que harán una vida deportiva más corta y complicada”.

Según dijo “sólo hay un 60 por ciento de individuos puramente correctos que no necesitan de intervención alguna, es decir, hay un 40 por ciento que tienen el riesgo de fijar algún defecto en sus aplomos”. Así la clave está en el control regular y la identificación prematura. “De no hacerlo, el pronóstico empeora radicalmente en términos de días”. Indicó que el primer control debe hacerse el mismo día que nace, y que al menos antes del destete, deben haberse realizado ocho controles sobre sus aplomos, “miembro por miembro”.

Detrás vino la charla con el práctico demostrativo a cargo de Luis Losino, profesor y director del Laboratorio de Reproducción Equina de la Universidad de Río Cuarto y consultor internacional de distintos aspectos sobre caballos. En su charla sobre “Evaluación ecográfica de la placenta en condiciones de campo y avances en el tratamiento de placenta”, vieron en particular la placentitis, una de las patologías responsable del 20 por ciento de pérdidas reproductivas en los Estados Unidos, que incluyen partos prematuros y muertes perinatales.

Con una serie de datos estadísticos, un puñado de citas de distintos autores y  el apoyo de su larga experiencia mostró los distintos factores que tiene que tener en cuenta un profesional para atender a una yegua preñada. Enumeró las infecciones bacterianas, explicó realizar la medición del “Espesor Combinado Útero Placentario (ECUP)” y dio una serie de recomendaciones sobre cómo evitar todos estos problemas para llegar a un parto seguro, entre otros temas.

De forma simple enumeraron tipos de castración, hablaron sobre las técnicas  quirúrgicas: abierta, cerrada y semicerrada, y en qué caso elegirlas de acuerdo a sus ventajas y desventajas, con una guía de los mejores modelos de emasculadores: Reimer, Serra y White, la versión económica y cómo usar cada una de estas herramientas. También las complicaciones postoperatorias de la castración y cómo actuar en cada caso, como hemorragia,  evisceración, edema y funiculitis séptica.

“Me gustó mucho esta charla porque en clase vimos una forma determinada de hacerlo y aca vimos otras. Así que estuvo buenísimo asistir para escuchar otros modos posibles”, aseguró la estudiante de cuarto año de veterinaria de la Universidad de Río Cuarto, Sofía Membrive.

Una de las disertaciones dinámicas, y que tuvo una participación activa del público, fue la de José Adrian Iranzo, profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Maza de Mendoza. Tras explicar lo que son las claudicaciones en el equino, mostró una serie de videos en los que puso a prueba la atención del público, porque preguntó en qué casos se veían animales con este tipo de problemas y en cuáles no. Otra de las temáticas estuvo enfocada en las ecografías. De hecho hubo dos en torno a esta práctica, ambas a cargo de la profesional María Candela Nóbili. En las memorias dejó asentada una guía práctica sobre la “Interpretación ecográfica de la región del nudo” y en otro apartado “de la región de la barbilla”.

Por último otro de los temas tratados fueron los “cólicos por impactación” que dictó el médico veterinario Juan Francisco Sandes y el “cólico quirúrgico” a cargo de Mauro Verna, que habló específicamente de cuándo se deriva un caballo con este cuadro a cirugía.

Con ese puntapié inicial siguieron otros temas como el desvasado del pie de los caballos, formas de castración y ecografías en el nudo. “Consideraciones prácticas sobre el manejo y desvasado del pie equino”, la dio una de las voces más autorizadas del sector que es el director de la Escuela Argentina de Herradores, Federico Oyuela.

Según dijo, el desvasado de potrillos es necesario desde el mes de vida porque previene una gran cantidad de deformaciones. Con el léxico propio de un médico veterinario explicó los errores y aciertos en la colocación de las herraduras, para qué sirven, los distintos tipos y usos, entre ellas las correctivas, los cuidados necesarios del pie del potrillo, las alineaciones entre otros aspectos.

Una de las exposiciones bien complementada fue la de castración a cargo del profesor de la cátedra de Anatomía en la UBA y anestesiología de la UNLPam, Miguel Mathius y el veterinario diplomado en cirugía en Estados Unidos, Mauro Verna. Por un lado, Mathius habló de todas las consideraciones sobre la “anestesia a campo en equinos” como la preparación del caballo, la instrumentación necesaria, los tipos de premedicación, entre ellos tranquilizantes y analgésicos, la inducción del caballo y el mantenimiento de las anestesias, entre otros temas.

Por el otro, Verna dio indicaciones para la castración. En principio dijo que este procedimiento quirúrgico tiene distintos fines y puede ser usado para la esterilización del caballo no apto para usar como reproductor, o para eliminar el comportamiento masculino cuando el animal se torna indócil o genera problemas en la práctica deportiva.

En general, se hace en ejemplares de entre 1 y 2 años, aunque puede retrasarse tal como sucede con los Sangre Pura de Carrera de Argentina, a los que se espera su desempeño deportivo para tomar una determinación. Aunque también se puede usar para alterar la conformación del animal, como en el caso de los toros castrados antes de la pubertad. La misma lógica puede usarse para los caballos.

Una aclaración válida fue que “no siempre se obtienen estos resultados”, el método no es absoluto. Explicaron una serie de aspectos que el veterinario tiene que tener en cuenta y que ayudarán para elegir tipos de anestesia, el sitio en donde castrar –campo o quirófano-, y “el abordaje quirúrquico".

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