Las solicitudes llegaron incluso desde Puerto Rico, España y Alemania, pero se descartaron por el tema del desarraigo. Los pequeños, de bebés a niños de 10 años, están internados en la Casa Cuna y necesitan una contención temporal
“Hola, yo salí de esa casa cuna hace 36 años y mi hermano y yo supimos lo que necesita un niño en esa situación. Tuvimos la suerte de que una familia maravillosa nos adoptara. Hoy me gustaría darle a uno de esos niños la oportunidad que tuve”. Así comienza el mail que nos envió Paola, una mujer que ahora vive en Santa Cruz y pretende inscribirse como una de las 50 familias externas que necesita la DINAF para los bebés y niños (hasta 10 años) que hoy pasan sus noches en la Casa Cuna de Godoy Cruz.
Como el suyo llegaron centenas de correos –hasta de Europa– con la misma intención. Luego de que el domingo pasado Diario UNO publicara la búsqueda de estas familias, en sólo 4 días ya se inscribieron como voluntarias 21 parejas mendocinas, aunque decenas de interesados de otras provincias y países quedaron fuera porque la idea de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia es no desarraigar a los pequeños.
“La repercusión fue increíble, el lunes comenzaron los llamados y desde entonces no pararon. Otros tantos vinieron a consultar pensando que podría ser el camino a una adopción y desistieron cuando se les informó que no se trata de eso, sino del cuidado de chicos que han sido separados de su familia por una orden judicial. Más allá de ello, ya se inscribieron 21 familias para ingresar al Programa de Familias Externas (las antiguas familias cuidadoras)”, confirmó Esteban De Costa, director de Restitución de la DINAF.
Como está previsto, luego de que estas familias se inscriben, comienza un proceso de evaluación y selección en el que participan un psicólogo y una asistente social, que son los encargados de corroborar que esos voluntarios estén capacitados para cuidar y albergar a un niño en su familia. Mientras se lleva adelante esa evaluación, también se realiza una encuesta ambiental para conocer el lugar en donde viven los voluntarios y dónde alojarían al niño. “Esas evaluaciones son fundamentales porque nos sirven para detectar si en la familia hay algún trastorno psicológico y si están capacitados para cuidar de estos chicos sabiendo que no son sus padres y que sólo estarán con ellos a lo sumo 6 meses”, aclaró De Costa.
Si estas 21 familias pasan este período de selección, en pocos días más los psicólogos, en virtud del perfil de ellos y de los pequeños que aguardan en la Casa Cuna, aconsejan destinarles uno de esos niños o un grupo de hermanitos, teniendo en cuenta también la urgencia de cada chico.
“La respuesta de muchas parejas de distintas partes del país e incluso del exterior –surgieron propuestas de Puerto Rico, España y Alemania–habla de su solidaridad, pero partiendo de que estos chicos están lejos de su familia por una medida judicial que se puede revertir en algunos meses, nuestra idea es que pasen ese tiempo con familias mendocinas, para no sumar, a lo que tuvieron que vivir, un desarraigo. Estamos muy conformes con el nivel de inscripción en estos pocos días, pero cabe recordar que aún hay 27 niños y preadolescentes que esperan una familia”, recordó el titular de Restitución de la DINAF.
Quienes estén interesados en inscribirse como familia externa deben saber que entre los requisitos más formales aparece tener entre 25 y 60 años, pero no figura la necesidad de estar casados, que pueden acceder las personas solas y también los matrimonios igualitarios.
Para cualquier consulta se podrán comunicar a los teléfonos de la DINAF (4439203 o 4439215), o presentarse en la sede de calle Armani 1800 de Godoy Cruz.
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