“Río Cuarto no puede pensarse más sin Holmberg y Las Higueras”

El director del Instituto de Desarrollo Regional, Gustavo Busso, aseguró que hacia el Tricentenario las 3 localidades estarán integradas y que hay que comenzar ya a planificar esa fusión para evitar dificultades
Los 200 años que hoy se cumplen desde la Revolución de Mayo obligan muchas veces a echar una mirada hacia atrás e intentar hacer balances y evaluaciones con la perspectiva histórica. Sin embargo, la celebración también sirve para proyectar la ciudad, la provincia y el país a futuro. En ese sentido, desde el Instituto de Desarrollo Regional aseguran que no es simple anticipar escenarios, sin embargo hay una certeza sobre el mediano y largo plazo de Río Cuarto: su total integración con Holmberg y Las Higueras. La fusión se dará, lo que insisten en el Instituto es en comenzar a planificarla para evitar los errores que en el pasado generaron problemas sin solución para el presente o reversibles pero a un alto costo.

“Las proyecciones que realizamos para 2020 es que Río Cuarto debería tener unos 175 mil habitantes sin tener en cuenta la migración interna. A eso le deberíamos sumar Holmberg y Las Higueras, que serían las que más rápidamente crecerían en términos de expansión urbana. Y es posible que dupliquen su población en el término de 15 años a partir de su integración con Río Cuarto”, explicó Gustavo Busso, director del Instituto y docente e investigador de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional.

Busso escribió un capítulo de un libro sobre el Bicentenario en el que participan diferentes profesionales de la Universidad. Bajo el título “Vulnerabilidad social y desarrollo local”, el docente realiza un recorrido desde el centenario argentino hasta la actualidad, intentando proyectar escenarios a futuro para Río Cuarto y la región.

“Ese período histórico da tendencias más o menos claras hacia el futuro”, explica, y agregó que el trabajo intenta “mirar los grupos más vulnerables, cómo han ido cambiando sus riesgos, la matriz de riesgo desde inicios del siglo pasado y los desafíos futuros mirando hacia el Tricentenario”.

En el escrito se recuerdan datos curiosos, como que Río Cuarto tenía en el censo de 1914 unos 18.500 habitantes. EProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ese momento la característica social se manifestaba por una muy alta fecundidad pero acompañada también por una alta mortalidad, con un resultante de bajo crecimiento vegetativo. “Pero la mortalidad fue cayendo y entonces generó un crecimiento poblacional. En ese momento además se da un aumento en la productividad en el campo y hay una migración fuerte a las ciudades. Esto fue muy importante desde el modelo agroexportador de 1880 a 1930; luego, cuando viene el modelo de sustitución de importaciones y hasta los ‘70, que se cierra, hay una fuerte transformación en la ciudad de Río Cuarto. Ahí vemos una modificación demográfica, ambiental, económica, también de familia, y una tendencia a largo plazo donde se pasó de una sociedad primordialmente rural a más del 50% de la población urbana”, explicó Busso.

El investigador destacó que “en esta segunda mancha urbana de la provincia, ubicada en un sector estratégico del Mercosur, tenemos que pensar en políticas: a buscar ejes de mediano y largo plazo. Por ejemplo, todo el tema de la basura que surgió últimamente, si tuviéramos una política ambiental de largo plazo sería mucho más fácil y previsible abordarlo. Hay que fortalecer las capacidades para disminuir la vulnerabilidad”, dijo.

Con respecto al camino a tomar para intentar adelantarse a la evolución urbana, Busso indicó que “necesitamos generar un dispositivo a nivel institucional para que pensemos la ciudad en su articulación. La circunvalación, su conectividad, el río. Hoy tenemos un diseño urbano con muy poco espacio verde y un diseño complicado en el micro y macrocentro por miopía de políticas anteriores. Hemos generado problemas irreversibles o cuya solución es de muy alto costo”, destacó.

En este sentido, destacó el primer paso dado por los intendentes de las tres localidades vecinas al firmar el desarrollo de un plan estratégico en común. “Es bueno generar un espacio público para ver cuáles son los proyectos estratégicos para tener una mejor protección social, dar mayor atención a la tercera edad, porque estamos en un proceso de cambio y de envejecimiento de las familias”, remarcó. Y agregó: “A futuro es posible que nos sobren bancos en la escuela primaria y nos falten en la plaza para los jubilados. Entonces tenemos que estar pensando las políticas de integración y protección social para la tercera edad. Y cómo garantizamos los derechos ciudadanos de ese segmento de la población”.

Entre los temas pendientes, destacó la necesidad de armonizar los planes urbanos de las tres localidades y del ejido en su conjunto; repensar el territorio: Córdoba tiene sólo el 5% del bosque nativo que tenía en el centenario y hasta un 30% de tierra degradada en el sur provincial.

“Lo que nos está faltando es crear organizaciones e instituciones más inteligentes que puedan repensar el futuro, con más capacidad de integrar y también de ser más flexibles, y con objetivos alcanzables. En ese sentido hace falta un cambio institucional que hay que comenzar”, anticipó.

Agua, basura, desechos cloacales, espacios verdes, bosque nativo, aparecen en la agenda que el Instituto plantea a futuro.

“Por la escala de las ciudades necesitamos complementar las ofertas de salud, educación, innovación. No podemos tener en todos los municipios tecnología de alta complejidad para la salud porque es muy caro. Hay que asegurar la oferta de salud. No se pueden seguir haciendo puentes que no tienen accesos, barrios sin cloacas”, dijo Busso.

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