Muchos llegaron desde muy temprano para emitir su voto, mientras que los discapacitados accedieron a las aulas más cercanas a la puerta.
Miguel Antonio Rosales, de 64 años, hizo uso del COA en la ciudad de La Banda. Cerca de las 12.30 llegó para emitir su voto acompañado por su cuñada. Consultado acerca de su opinión respecto de la implementación del Cuartos Oscuros Accesible, señaló que “me parece una medida positiva porque muchas personas no acudían a votar porque no contaban con la comodidad necesaria y somos muchos los que tenemos derechos y queremos cumplir con nuestra obligación de ciudadanos, más allá de las dificultades”.
Lo mismo ocurrió en varias instituciones educativas de toda la provincia, en las cuales se colocó un bolsín (una estantería plástica con bolsillos transparentes) con los votos de todas las listas y el número de las listas en sistema Braille, para que los disminuidos visuales tengan mayor facilidad a la hora de emitir su sufragio. Las autoridades de mesa eran las encargados de asistir al votante, en caso de que éste lo solicitara.
De todas formas, durante el acto electoral se pudieron observar algunas falencias, como la falta de rampas en los locales escolares, lo que dificultaba el ingreso de las personas en sillas de rueda. No obstante, había gente disponible para ayudarlos a subir las escalinatas en caso de ser necesario.
Los adultos mayores dieron cátedra de responsabilidad y compromiso, ya que la mayoría acudió a votar apenas inició el comicio. Incluso en algunas escuelas, estaban esperando la apertura de las mesas desde mucho tiempo antes. Consultados sobre su motivación para acudir a las urnas, desde temprano indicaron que era para evitar el aglomeramiento.
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