Más de cuarenta familias decidieron tomar terrenos en la zona norte de la ciudad. Desde el viernes, se encuentran realizando la limpieza y división de los espacios.
La usurpación de las tierras ubicadas sobre avenida México, que serían privadas, se produjo en forma instantánea por las familias que hasta hace unos días residían en barrios cercanos. Las personas fundamentaron que “la necesidad de un lugar donde vivir” los llevó a ocupar el sitio que se encontraba baldío, con malezas de altura y sin cerramiento perimetral.
Los grupos familiares que permanecen en el lugar son en su mayoría parejas jóvenes, algunos con hijos menores de edad, que manifiestan que las actuales condiciones de convivencia no son las mejores y necesitan de un espacio “para construir una habitación y un baño por lo menos”.
Los motivos que llevaron a que las personas ocupen los terrenos son similares en todos los casos. El déficit habitacional es la principal causa, sumado a los conflictos de convivencia que se producen en los hogares donde conviven varios núcleos familiares, debido a la falta de espacio y actividades de la vida cotidiana.
Los terrenos tomados pertenecerían a particulares. Es así que en el transcurso de días pasados tres personas se hicieron presentes en el lugar solicitando a las personas que allí permanecen que se retiren. Solamente uno de ellos expresó que “donaría” el espacio, pero hasta el momento no ha vuelto a mantener contacto con la gente.
Los voceros de los usurpadores aseguran que permanecerán en el lugar, ya que “nunca a nadie le hizo falta y ahora que vinimos nosotros, todos son dueños”, lanzó. “Sabemos que estamos en algo ajeno, pero la verdad es que es la única solución que nos queda; ya hemos golpeado varias puertas y nunca obtuvimos respuesta. Vamos a luchar por estar acá hasta el final”, aseguraron.
Asimismo, señalaron que “no vino nadie. La judicial vino, pero como no hay ninguna denuncia hecha en contra nuestra, nada pueden hacer”.
Las cuarenta y dos familias se turnan para resguardar las escasas pertenencias que trasladaron al lugar. Por las noches, solamente dos grupos permanecen en los extremos para evitar “que nos saquen lo que hemos traído”.
Apoyo de los vecinos
Los vecinos de barrios aledaños a los terrenos tomados manifestaron a este diario el apoyo a las familias usurpadoras. La posición de los residentes radica en que el lugar era utilizado por jóvenes para “escapar después de robar o esconderse en los montes; que ellos estén ahí evita los robos”.
Al respecto, una de las mujeres señaló que “el abandono de los terrenos propicia que vengan los delincuentes a robarnos, porque por ahí se cruzan y se esconden. Hace más de veinte años que vivo acá y está desocupado, hemos pedido por diversos medios que lo limpien y que lo cierren pero nadie ha hecho nada, nunca nadie se hizo cargo. Que esta gente esté ahí de alguna manera nos ayuda”.
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