Cuando la salud es un negocio: “Pami apuesta al desgaste de los viejos”, señaló un damnificado

“Apuestan a que se desgasten los viejos”. Así definió Roberto Guzmán las actitudes que toman desde Pami (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) cuando en asuntos puntuales como el de su padre -un hombre de 72 diagnosticado con Alzheimer-, el usuario busca hacer uso de su derecho para acceder a los beneficios que le corresponden por ley. En este caso, hablamos del centro de día especializado cuya cobertura le es sistemáticamente denegada.
Dardo Jorge Guzmán tiene 72 años. Hace seis que fue diagnosticado con Alzheimer. Durante todo este tiempo lo cuidó su esposa, de 66, quien como producto del estrés terminó con presión alta y presión nerviosa, y hace un mes tuvo un accidente cerebro vascular -ACV-, que obviamente le imposibilita seguir cuidando a su marido.

En medio de este panorama, su hijo Roberto habló con REALPOLITIK sobre el vacío burocrático en el cual se encuentran debido a que esta obra social para jubilados y pensionados, cuyo director Ejecutivo es Luciano Di Césare, le deniega sistemáticamente cualquier prestación con geriátrico u hogar de día vinculado al Alzheimer.

“Se hizo el reclamo para que le cubra el hogar de día, que es para rehabilitación y diferentes actividades. Pero Pami todo lo canaliza mediante un subsidio. O sea que tienen que comprobar que no tienen la plata, en vez de hacerlo como prestación. Mi viejo es uno de los casos, pero ninguno tiene la cobertura que tiene que tener”.

Según Roberto, como discapacitado, su padre tiene derecho a recibir las prestaciones por ley nacional, pero se las niegan sistemáticamente: “La prestadora tiende a rechazar todo lo que es un poco más costoso que lo normal y apuestan a que se desgasten los viejos. Es un proceso engorroso y ellos están cansados”.

El centro de día en el que están solicitando que pueda ser tratado es el Jesi, un lugar especializado en la patología en donde sin la cobertura habría que pagar 3100 pesos por mes. No obstante, lejos de la cuestión económica está que los enfermos de Alzheimer no logran acceder a la cobertura. La única solución es el amparo. Y eso es lo que van a hacer los Guzmán.

“El trámite lo iniciamos a principio de febrero. Lo mandó mi vieja y encima la trataron mal, le dijeron que cómo iba a mandar una carta documento, que Pami no tenía prestadores para hogar de día. Tratan mal a los viejos y dicen que solamente tienen un subsidio de 700 pesos para gente de bajos recursos”. Por lo pronto, esta semana se presentará el amparo y después habrá que esperar.

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