Fuerte testimonio de la menor que vivió un calvario desde los 11 años. Hoy tiene casi 16 y un hijo de un año y nueve meses, fruto del trabajo sexual al que era sometida en plena ciudad de Fernández. Una historia que debe ser contada para que no se repita.
“Siempre creí que irme de mi casa y denunciar a mis padres y a mi abuelo, era lo mejor para mí, pero por sobre todas las cosas para mis hermanos. Sé que la van a pasar mal, porque los separé de sus padres, pero estoy segura de que es para el bien de ellos. No puedo permitir que vivan en este sufrimiento, con una madre a la que no le importa nada y con un padre criminal”, expresó la jovencita al ser entrevistada.
“María” -con mucha vergüenza y un dejo de tristeza en sus ojos- contó que desde que fue una niña sufrió. “Él (por su padre) me mandaba a pedir, si no quería ir él me golpeaba. Me dejaba en una plaza para juntar dinero. Después empezaron los abusos. La primera vez yo estaba bañándome. El se acerca y comienza a tocarme. Mi madre sabía todo y lo único que me decía era que no gritara. Ella sabía todo lo que sucedía, conmigo y con mis hermanos, pero no decía nada. Estaba amenazada de muerte. Una vez le conté lo que mi padre le hacía a mi hermana menor, pero ella se reía y me decía que a mi hermana le gustaba y por eso andaba contenta”, relató mientras en su regazo permanecía recostado un niño de casi dos años.
Pese al alivio que le causa saber que sus hermanos no serán víctimas de sus padres, “María” sufre por el accionar de su madre. “A ella nunca le importamos. Muchas veces amenazó con matarse. Le dije que no podía tomar esa determinación y que si tiene culpas, de esa manera no se las ibas a sacar”.
Recuerda, además, cada uno de los ultrajes como en una película. “Después de violarme él me decía cosas hirientes. Los gritos eran comunes. Con el tiempo los insultos dejaron de lastimarme”. Así como “María” no era su única víctima, su progenitor tampoco era el único abusador hasta ese entonces. Su abuelo también participaba de los ‘ataques’. “Mi abuelo también me violó. Además él manoseaba a mis hermanos. No entiendo por qué hoy está en libertad”.
Por 50 pesos
Con el pasar de los años, la tortura de “María” se acrecentaba. “Me violaba él y además me obligaba a tener sexo con otros hombres a cambio de dinero. Tenía que buscar hombres. Recuerdo que había un tipo que le pagaba a mi padre con materiales de la construcción. Me llevaba a un lugar llamado ‘La Tusca’, la Shell o a la Esso, allí tenía que entregarme a los camioneros y la plata se la daba a él. Siempre era yo la que hacía los tratos, él nunca se mostraba y sólo se ponía de acuerdo con 4 hombres de Fernández, con los que me entregaba. Les cobraba 50 pesos, o por helado, facturas, carne, huevos”.
Un hijo, “fruto de su trabajo”
“Quedé embarazada, fruto de la prostitución. Avisé que estaba embarazada cuando tenía 7 meses de gestación. Sabía que me iban a hacer abortar. Lo intentaron, me dieron tes, pastillas, pero al ver que no hacían efecto me dejaron continuar con el embarazado”, confesó.
Pese a su corta edad y al sufrimiento que padecía, la adolescente quería tener a su bebé. “No lo quería perder. No me quería convertir en una criminal, en eso se convierte una persona que mata un bebé. Por eso oculté mi embarazo todo lo que pude”, reveló.
“Hoy no sé quién es el padre de mi hijo. Pero quiero vivir tranquila con él. Que nos dejen en paz. Ellos (por sus padres) me quitaban hasta el dinero del salario. Estoy cansada de esta vida, quiero salir adelante y ayudar a mis hermanos”, expresó.
Llorando y sabiendo que su vida estará marcada para siempre, “María” finalizó: “Mi hijo me dio las fuerza para soportar el calvario en el que viví. Las chicas de 15 años, que viven con sus padres, que las cuiden y las protejan como debe hacer un padre, se tienen que sentir orgullosas. Hoy me siento una prostituta. Nunca creí que mis padres me iban a perjudicar la vida cómo lo hicieron. No tengo apoyo de nadie, soy una chica que está saliendo de esto sola por su hijo, porque si él no habría existido, ya me hubiese matado hace mucho tiempo”.
Comentá la nota