Anselmo Funes (88) estaba en el Hospital del Carmen cuando lo atacó quien compartía su habitación. La paliza que recibió le provocó un traumatismo de cráneo y murió el lunes. Su familia habla de desidia.
“Yo no sé qué pudo pasarle a este muchacho, desde que lo internaron al lado de mi papá siempre tuvimos buen trato, si hasta ese mismo sábado tomamos mate con él y su hermano que lo estaba cuidando”, comienza diciendo, sin poder encontrar una explicación razonable a lo ocurrido, Anselmo Jesús Funes (55), el único hijo del anciano agredido.
La noche del inesperado ataque, cerca de las 20, él cuidaba a su padre internado en la sala 49, cuando éste le pidió que le buscara algo de abrigo porque tenía frío. Él salió a pedirle una frazada a la enfermera y en ese momento el hermano del compañero de sala de su padre, Didder Joel Toranzo (26), entró al baño.
“Fue un segundo que salí y cuando volvía escuché los gritos de la gente en el pasillo y empecé a correr para ver qué pasaba. Ahí entré y lo vi a este muchacho que estaba sobre mi papá como sacado y no dejaba de pegarle. Pobre mi viejo, no se podía mover, sólo atinaba a cubrirse con la almohada”, cuenta el hijo del octogenario atacado, que sólo alcanzó a interponerse entre el agresor y su padre mientras llamaba al acompañante para que le ayudara a calmarlo. Recién a esa altura de la agresión, cuando el anciano ya había recibido una durísima paliza, aparecieron guardias de seguridad y un policía.
“Esto fue por una desidia de parte de la institución hospitalaria porque el puesto de los guardias estaba a menos de un metro de la sala de mi hermano y me van a decir que no escucharon nada. Por cómo le quedó el rostro y la cabeza este hombre no le dio un solo golpe, le pegó bestialmente. En mis años de enfermera nunca vi una cabeza tan rota como la de Anselmo”, se quejó Ana, una de las hermanas del anciano, que se jubiló luego de ser enfermera durante 38 años en el Hospital Central.
La misma noche del sábado Anselmo se descompensó y fue derivado a terapia intensiva. A la mañana siguiente su familia recibía con tristeza la noticia de que tenía muerte cerebral y finalmente falleció cerca de las 22.30 del lunes.
La versión oficial
Si bien tras la agresión en los pasillos del hospital se oyó el rumor de que el agresor era un paciente psiquiátrico, desde la dirección negaron conocer ese dato.
“El agresor ingresó al hospital el jueves por una intoxicación con dióxido de azufre que habría sufrido en su trabajo, limpiando toneles de una bodega. El registro que tenemos nosotros es que tuvo una evolución clínica favorable y en ese período no tuvo ningún episodio que nos llevara a imaginar que pudiera tener este tipo de conducta”, explicó el médico Juan Manuel Portillo, director del Hospital del Carmen, quien recalcó que desconocía la historia clínica del agresor.
Ayer el fiscal Horacio Cadile, que investiga el caso caratulado como “averiguación muerte”, citó a declarar al personal del hospital y también pidió que el forense le hiciera una pericia psiquiátrica al agresor.
►Buscan saber si es imputable. El informe forense sobre las pericias que ayer se le realizaron a Didder Toranzo (26), el joven que golpeó a Funes, determinará si se lo puede imputar del delito de homicidio. Si se establece que por ejemplo sufrió un brote psicótico, podría ser inimputable. Está con custodia.
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